Barcelona llevará flores a Guadalajara

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03 de diciembre de 2025 a las 00:00h

No es habitual que una ciudad protagonice una gran feria internacional del libro. Puede hacerlo como capital de un Estado o como referente simbólico de una industria nacional, pero raramente lo hace con personalidad propia y con la suficiencia de representar una realidad editorial y literaria singular. Barcelona tiene este privilegio que arranca a finales del siglo XV con la llegada de las primeras imprentas y que se prolonga hasta la actualidad con un amplio sector que aglutina multitud de editoriales, bibliotecas, librerías y por supuesto toda la gama de creadores que le aportan sus contenidos.

Barcelona es una ciudad literaria porque generaciones completas de editores la han convertido en un lugar ideal para escribir y para publicar, por eso es capital literaria de la Unesco, por eso tiene una de las mejores redes bibliotecarias de Europa, y por eso ha reunido autores de todo el mundo para crear sus obras en un entorno a complicidad y fertilidad creativa.

También es por eso que ha sido tan fácil y evidente llegar a Guadalajara para protagonizar la Feria del libro en castellano más importante del mundo un año después de que este privilegio le correspondiera en España. Pudiera parecer curioso, incluso redundante que, siendo la ciudad que acoge la mayor parte del espectro editorial español, se haya producido esta coincidencia. En realidad, la presencia de Barcelona como ciudad invitada no es otra cosa que la manifestación madura y contundente del peso editorial español hecho desde Catalunya y sobre todo, a pesar de algunos, de su diversidad cultural y lingüística. Por eso, para hacerlo si cabe más evidente, tiene todo el sentido acudir a Guadalajara un año después de España.

Una parte relevante de nuestra selección de autores escribe originariamente en catalán y los hemos traducido con el convencimiento de que su calidad será apreciada en toda su magnitud. Fue Humberto Eco quien dijo que el idioma del libro es la traducción, y a esto nos remitimos cuando queremos poner en valor toda una nueva generación de escritores y escritoras. Es una apuesta decidida que pretende superar tópicos y normalizar una realidad cultural consolidada a la que no siempre se le presta la atención que merece.

Viajan a Guadalajara 60 autores en todos los ámbitos de la creación literaria. Autores conocidos y consagrados como Eduardo Mendoza, Javier Cercas, Vazquez  Sallés, Xavier Bosch, Sergio Vila Sanjuan, Carme Riera o Juan Pablo Villalobos (mexicano establecido en Barcelona) acompañados de Adrià Pujol, Maria Carme Roca, Irene Pujadas, Gemma Ruiz, Kiko Amat, Clara Usón, Màrius Serra, Mireia Calafell o Carlota Gurt. Estos son algunos de los nombres que estarán en Guadalajara, ni los únicos ni los más importantes, porque una Feria, y más esta, es sobre todo un escenario de nuevas oportunidades.

Por supuesto que en Guadalajara explicaremos más cosas. Se trata de un escenario excelente para presentar nuestra realidad cultural, la extraordinaria diversidad de nuestro panorama escénico y musical con propuestas tan relevantes como las de Love of Lesbian, Tarta Relena o Maria Arnal, La Veronal o el teatro de Josep Maria Miró, un cine que acumula premios en grandes festivales o exposiciones que reflejan la vigencia de sectores como el diseño o el análisis social en Barcelona. También compartiremos reflexiones en los ámbitos de ciencia y pensamiento, a los cuales la feria dedica un importante protagonismo.

Las editoriales, los editores, las librerías, las bibliotecas, los autores y los divulgadores, los traductores, los ilustradores, los periodistas literarios, los impresores, los distribuidores, los activistas del libro y la lectura tienen que estar de fiesta. Como ocurre cada año en Sant Jordi, cuando vivimos en auténtica catarsis un idilio irracional con el libro y la rosa, Barcelona se explicará en Latinoamérica como una ciudad enamorada del libro y la cultura, y este sentimiento no será una voluntad calculada para aprovechar todo lo que nos aporta un gran evento mundial, sino la expresión genuina de una historia y de una realidad.