Barcelona se ha convertido de nuevo en el epicentro europeo de la imagen. Desde el recinto Montjuic de Fia de Barcelona, el Photo Forum Fest se adentra una edición más en el mundo de la fotografía y la videografía con la previsión de acariciar los 12.000 asistentes y batir todos sus récords. Profesionales y aficionados de toda Europa se citan en la capital catalana para participar en el festival, con congresos especializados, ponencias, talleres, exposiciones y, también, ofertas y oportunidades para cámaras y todo el equipo que las acompaña, en una zona expositiva de 3.000 metros cuadrados que acoge más de 40 marcas del sector.
“Es la gran fiesta de la foto en mayúsculas”, resume desde la organización Eduard Casanova, que defiende este modelo diferencial que agrupa varios formatos y experiencias —incluso una fiesta nocturna para dar más espacios al networking—. En definitiva: un festival. La cita, además, aumenta cada año su faceta internacional, y posiciona Barcelona como polo de referencia europeo en foto y video.
Este formato es, según Casanova, prácticamente único en Europa. “Hay eventos similares, pero pocos con este concepto tan transversal, que combina inspiración, formación e industria”, defiende sobre una singularidad que es clave para entender el atractivo internacional del festival.
El programa se articula alrededor de tres grandes congresos que reflejan la diversidad del sector: Bodaf Europe, centrado en las bodas; Family Time, que pone el foco en la fotografía familiar e infantil, y Life, que se centra en el fotoperiodismo, la naturaleza, los viajes y el retrato.
De un congreso de bodas a un festival europeo
El festival ha ido creciendo a partir de una de estas patas: nació hace quince ediciones como un congreso especializado en fotografía de bodas, embrión del actual Bodaf Europe. Aquella comunidad inicial, muy cohesionada, fue el motor del crecimiento posterior. “El congreso de bodas fue el inicio. Esta comunidad nos ha dado la fuerza para ir creciendo y hacerla cada vez más grande”, explica Casanova, parte de la familia de la mítica Casanova Foto.Hace siete años, el proyecto dio un salto. Lo que había sido un congreso centrado únicamente en bodas evolucionó hacia un concepto más amplio e híbrido: un festival que integra congresos, talleres, feria comercial, exposiciones, shootings en directo, presentaciones de libros y espacios de networking. “Antes era mucho más congreso, sin la presencia de la industria ni de las marcas. Ahora hemos conseguido dar cabida a todo el sector”, destaca.
Este sector ha tenido como punto de encuentro citas como la organizada con el fotógrafo italiano referente de la moda y el retrato Paolo Roversi —que ha fotografiado para Dior, Vogue o Vanity Fair—, con Walter Astrada y Jaime Rojo. No obstante, quienes han protagonizado el cartel del festival han sido fotógrafas. Han incluido nombres como los de Aga, una de las mejores fotógrafas de bodas del mundo; Mónica Muñoz, con una larga trayectoria internacional, y Simona Maria Cannone, que documenta bodas en todo el mundo desde hace más de una década.
Un polo de atracción internacional
La dimensión internacional es uno de los ejes estratégicos del Photo Forum Fest. Asistentes de Francia, Alemania, Italia o el Reino Unido, junto con público nacional de más allá de Catalunya, han viajado hasta Barcelona. “Con Roversi, había once países representados en la sala. Es el reflejo de que es el festival”, destaca Casanova.Para facilitar esta apertura, la organización ha apostado desde hace años por la traducción simultánea y para reforzar la proyección exterior. “La pata internacional es muy importante y la queremos potenciar todavía más. Hay profesionales que no tienen un evento de estas características cerca, y vienen aquí”, explica.
También las oportunidades de encontrar equipos de grandes marcas a mejor precio ejercen de factor de atracción. Firmas como Nikon, Sony, Fujifilm y Canon presentan sus novedades en una gran zona comercial que se ha convertido, según Casanova, en una especie de Black Friday del sector: “Hemos conseguido que la gente venga con ganas de comprar. Hay muy buenas ofertas, y muchos amortizan el viaje que hacen hasta aquí aprovechando las promociones”.
Todas estas facetas suman a la hora de atraer asistentes y de situar el encuentro como punta de lanza del sector. “Para Barcelona, ser líder en este mercado de la foto y el video es positivo”, y más en un contexto en que la ciudad ha emprendido una estrategia de posicionamiento ya no solo como ciudad de tecnología o ciencia, sino también como ciudad creativa y cultural.
