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El Prat da el paso decisivo para su ampliación

Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat
Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat

Aena pone en marcha la hoja de ruta para transformar el aeropuerto con una nueva pista, una terminal satélite y la remodelación de las instalaciones

09 de julio de 2026 a las 07:15h

En uno de los veranos más calurosos que se recuerdan en Barcelona y en el año en que la ciudad alcanza un récord de destinos aéreos directos, el aeropuerto de Barcelona-El Prat ha dado esta semana el paso que llevaba meses anunciándose: Aena ha adjudicado la redacción del nuevo Plan Director y su Evaluación Ambiental Estratégica.

El contrato se ha otorgado a la unión temporal de empresas formada por Mott MacDonald Spain e IDOM Consultoría, Ingeniería y Arquitectura, por un importe de 2,68 millones de euros y un plazo máximo de cinco años. Se trata del documento técnico, legal y ambiental que debe allanar el camino hacia la mayor transformación de El Prat desde la construcción de la T1 a principios de los 2000.

No es la primera cifra que se había manejado. Cuando Aena lo anunció el pasado noviembre en una sesión de Matins Esade, el presupuesto de licitación rondaba los 4,45 millones. El ajuste final a 2,68 millones no cambia la esencia: El Prat entra en la fase decisiva de un proceso que Aena estudia desde 2019 y que ahora ya cuenta con plazos, contratistas y, sobre todo, una oposición cada vez más organizada. El objetivo declarado por Aena y su presidente, Maurici Lucena, es consolidar a El Prat entre los grandes aeropuertos europeos.

El proyecto contempla prolongar 500 metros la pista más próxima al mar, construir una nueva terminal satélite conectada a la T1 y ampliar las terminales existentes. La T1 ganaría 70.000 metros cuadrados, lo que supondría un 15,5% más de superficie mediante el desplazamiento de su fachada, mientras que la T2 sería objeto de una remodelación integral.

Según el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III), la inversión específica prevista para El Prat asciende a 3.200 millones de euros, dentro del plan global de casi 13.000 millones que Aena repartirá entre sus doce principales aeropuertos. Este documento, ya aprobado internamente, debe pasar todavía por la Dirección General de Aviación Civil y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia antes de su aprobación definitiva por el Consejo de Ministros, prevista antes del 30 de septiembre de 2026.

Lucena ha sido explícito con los plazos, aunque con matices. El contrato fija un máximo de cinco años para redactar el Plan Director, pero Aena aspira a completarlo en cuatro. Con ese calendario, los estudios técnicos y ambientales comienzan este mismo verano de 2026, la aprobación definitiva del documento está prevista para finales de 2029 y la ejecución de las obras principales, incluida la prolongación de la pista, se situaría entre 2032 y 2034.

El contrato fija un máximo de cinco años para redactar el Plan Director, pero Aena aspira a completarlo en cuatro

Antes de iniciar cualquier obra, Aena necesitará la autorización del Ministerio de Transportes y el visto bueno de Bruselas, ya que parte del entorno afectado forma parte de la Red Natura 2000.

Modernización en paralelo

Mientras el Plan Director avanza por la vía administrativa, Aena ejecuta un programa de modernización con más de 800 millones de euros ya movilizados. En marzo licitó las obras de adecuación de la T2 por 65,2 millones de euros (20 meses de ejecución), que incluyen la renovación de pavimentos, alicatados, carpinterías y sistemas eléctricos y de climatización, mejoras que se esperan desde hace años.

T1 del Aeropuerto de Barcelona-El Prat -

También está reformando, con casi 2 millones de euros, las antiguas oficinas de la torre de control de la T2, que tras haber sido sede del Plan Barcelona y central de Norwegian para el sur de Europa, acogerán ahora Aena Ventures, el programa de aceleración de startups de la compañía. Este espacio será uno de los protagonistas del ACI Innovate World, que Barcelona acogerá por primera vez del 23 al 25 de noviembre de 2026.

A estas actuaciones se suman la nueva tecnología de inspección de equipajes de mano y diversas mejoras en el campo de vuelo.

El motor: los números del pasaje

Esta doble velocidad, con obras visibles a corto plazo y gran ampliación a largo plazo, se explica por los datos de tráfico. El Prat cerró 2025 con más de 57 millones de pasajeros, por encima de su capacidad teórica de 55 millones, y ha comenzado 2026 con fuerza: 3,8 millones de viajeros en enero, un récord para ese mes. La adjudicación del Plan Director ha activado inmediatamente a los opositores. Comuns y ERC mantienen su rechazo frontal a la ampliación.

Los primeros han decidido llevar la batalla a Bruselas para que la Comisión Europea vete el proyecto por su impacto sobre los espacios protegidos del delta del Llobregat, especialmente La Ricarda y Remolar-Filipines. Según cálculos del anterior gobierno municipal de Ada Colau, alcanzar los 70 millones de pasajeros dispararía las emisiones un 33%. El contexto europeo tampoco es favorable: la Comisión mantiene abierto un procedimiento contra España por incumplimiento de la directiva de hábitats y ha reclamado en varias ocasiones (2013, 2021 y 2026) las compensaciones ambientales pendientes desde la ampliación anterior.

Aena responde a todo ello con un plan de renaturalización que incluye la recuperación de 50 hectáreas en Can Sabadell y prevé compensar casi 300 hectáreas en total. Las entidades ecologistas, como Depana, cuestionan estas compensaciones y defienden que la laguna de La Ricarda no admite intervención alguna. 

Un proceso largo y de alto voltaje político

Con el contrato ya adjudicado, comienza la fase más larga y menos visible: años de estudios técnicos, hidrológicos y de biodiversidad, cruzados con intensas negociaciones en Madrid, Barcelona y Bruselas. Aena confía en tener el Plan Director listo para su aprobación definitiva a finales de 2029. Mientras tanto, El Prat sigue creciendo: más pasajeros, más destinos y terminales que se modernizan. Un aeropuerto que, a la espera de saber si finalmente alarga su pista junto al mar, ya se está transformando por dentro con la mentalidad de quien construye pensando en décadas.