De startup catalana a motor logístico global: la ánfora del siglo XXI

Fundadors d'Amphora Logistics
Fundadors d'Amphora Logistics

Con 500 clientes, 100.000 metros cuadrados de almacén y más de seis millones de paquetes gestionados solo durante el último año, Amphora Logistics acelera su expansión internacional, con el objetivo de convertir Barcelona en un ‘hub’ global de la logística

09 de marzo de 2026 a las 09:27h

En el mundo antiguo, la ánfora era mucho más que un recipiente: era el símbolo de un comercio que atravesaba mares y continentes. Dos mil años después, ese espíritu sigue vivo en Amphora Logistics, una startup catalana que ha sabido reinterpretar aquella vocación comercial en clave tecnológica, adaptándola al siglo XXI. Su misión es clara: simplificar y agilizar la logística de los comercios electrónicos para que puedan vender en todo el mundo con la misma eficiencia que las grandes corporaciones. Solo el último año, la compañía ha gestionado más de 6 millones de paquetes para más de 500 clientes.

La empresa nació a finales de 2020, en plena eclosión del comercio electrónico, impulsada por tres emprendedores —Joaquim Sant, Joan Tresserras y Adrià Cortés— que identificaron una brecha clara en el mercado. Crear una tienda online se había vuelto relativamente sencillo gracias a las plataformas digitales, pero la logística seguía siendo una barrera para muchas pequeñas y medianas empresas.

"En aquel momento, disponer de un buen sistema logístico solo estaba al alcance de las grandes corporaciones, que ya contaban con procesos consolidados y presencia internacional", recuerda Adrià Cortés, consejero delegado y cofundador de Amphora Logistics. El problema era estructural: la logística tradicional estaba diseñada para mover grandes volúmenes y mercancías en palets depositados en grandes superficies. Pero el comercio online exigía un nuevo enfoque: miles de pedidos individuales, que debían ser preparados y enviados rápidamente al cliente final. Así, pese a que cualquier persona podía iniciar un negocio digital y vender en línea, el reto era gestionar, preparar y entregar los pedidos con eficiencia y trazabilidad.

La apuesta de Amphora Logistics fue claramente tecnológica: digitalizar el almacén, automatizar procesos y ofrecer seguimiento en tiempo real. “El objetivo era que estos negocios pudieran externalizar la logística y que sus clientes tuvieran una experiencia de compra y entrega similar a la de las grandes compañías”, afirma Cortés.

El corazón del proyecto es, así, su software propio de gestión de almacenes, que utilizan en sus propios centros logísticos y que también comercializan a terceros. El sistema permite controlar en tiempo real las entradas y salidas de stock, la preparación de pedidos, el inventario y las devoluciones. Además, los consumidores reciben un número de seguimiento personalizado y, gracias a la inteligencia artificial, disponen de soporte continuo durante todo el proceso de envío.

La empresa nació a finales de 2020, en plena eclosión del comercio electrónico, impulsada por Joaquim Sant, Joan Tresserras y Adrià Cortés.

Aunque la venta del software representa cerca del 20% de la facturación, la mayor parte del negocio está dominada por la gestión logística para aquellas tiendas online que deciden externalizar estos servicios. Según datos internos, sus clientes logran reducir un 22% los costes logísticos y un 37% las incidencias.

En poco más de cinco años, el crecimiento de la compañía ha sido notable. En 2025, Amphora Logistics superó los 40 millones de euros de facturación, trabajando con más de 500 clientes: desde marcas emergentes hasta empresas que facturan más de 100 millones de euros anuales. Entre sus clientes destacan marcas de moda, cosmética, accesorios y suplementos alimenticios como Ölend, One Dilemma, Fake Gods, Facegloss o Skin Molecule.

Desde sus inicios solo han cerrado dos rondas de financiación, por un total de 1,5 millones de euros en conjunto. A partir de esta inversión, han logrado reinvertir los beneficios para impulsar la expansión internacional: actualmente realizan entregas en más de 180 países. De hecho, el 52% de los envíos que gestionan ya son internacionales y un 99% llegan en menos de 48 horas. Todo ello gracias a una plantilla que se acerca a los 200 trabajadores.

Estos paquetes se gestionan desde un espacio de almacenamiento que supera los 100.000 metros cuadrados, repartidos en más de una veintena de centros en España, Italia, Reino Unido y Estados Unidos. Solo en España disponen de más de 65.000 metros cuadrados de almacenamiento, con un gran centro logístico de referencia en Vilafranca del Penedès que supera los 40.000 metros cuadrados.

Amphora Logistics gestiona más de 100.000 metros cuadrados de centros de almacenamiento repartidos entre España, Italia, Reino Unido y Estados Unidos.

Barcelona, hub global de logística 

La ambición de Amphora Logistics va más allá de su propio crecimiento. “Queremos convertirnos en la puerta de entrada a Europa para los e-commerce internacionales y contribuir a posicionar Barcelona como un hub logístico europeo de referencia global”, afirma Cortés. Según el directivo, la capital catalana ofrece ventajas competitivas claras frente a otros polos logísticos tradicionales como Polonia o la República Checa: “costes similares y una posición geográfica privilegiada, con excelentes conexiones con los principales mercados europeos”, explica.

Desde Barcelona, un camión puede llegar en 48 horas a la mayoría de los grandes núcleos de población del continente. Esta centralidad logística, sumada a iniciativas como la Logistics 4.0 Incubator, impulsada por el Consorci de la Zona Franca, refuerza el posicionamiento de la ciudad como polo emergente de innovación logística.