No todo el cine que llega a las salas encuentra lugar en las carteleras. Festivales como L’Alternativa llevan más de tres décadas trabajando para dar visibilidad a estas formas de entender el cine. El Festival de Cine Independiente de Barcelona se ha convertido en un espacio para descubrir nuevos creadores, explorar lenguajes diferentes y acercarse a cinematografías que a menudo quedan fuera de los circuitos más habituales. Del 12 al 22 de noviembre, el certamen celebrará su 33ª edición con una programación que reivindica la libertad creativa, la diversidad y la reflexión.
El CCCB volverá a ser su sede principal, pero las proyecciones y actividades se extenderán también a la Filmoteca de Catalunya, los cines Maldà y Zumzeig, La Caldera, Casa Montjuïc o el Institut Francès. El programa incluye tres secciones competitivas —cine nacional, largometrajes internacionales y cortometrajes internacionales—, además de actividades paralelas, con homenajes, estrenos, obras de cinematografías poco conocidas y sesiones familiares. El festival también ocupará el Hall del CCCB con una programación gratuita de proyecciones, actuaciones y debates. Una edición híbrida que tendrá continuidad en línea: una selección de films se podrá ver en Filmin durante quince días.
