Agenda cultural mundo septiembre 2021

AGENDA CULTURAL
por JACOBO ZABALO

Una selección mensual de conciertos,
artes escénicas y exposiciones.

MÚSICA Y
ARTES ESCÉNICAS

MÚSICA Y ARTES ESCÉNICAS

01 / 09 / 21

Nicola Benedetti

Barbican, Londres, 23 de septiembre

La reapertura de la sala grande del auditorio del Barbican, finalmente, acogerá grandes conciertos para orquesta (entre las locales: la London Symphony, la BBC, la Guildhall, la Ancient Music de Hogwood) pero también eventos minimalistas, como el recital que ofrecerá la violinista Nicola Benedetti. Un solo instrumento, para interpretar partituras intrincadas y siempre sorprendentes, con un alto impacto en el oyente. Por supuesto pensamos en las piezas de polifonía virtuosa que compuso Johann Sebastian Bach, pero también en el lirismo impresionista de Ysaÿe y la creatividad rítmica del jazzman Wynton Marsalis. Artistas contrastados en época y medios, con el común denominador de la referencia a la danza, que la virtuosa escocesa explorará con la pasión y rigor técnicos que la caracterizan, y que los melómanos de la ciudad de Barcelona podrán descubrir en la presente temporada en el Palau de la Música, concretamente el 22 de abril de 2022. En cualquier caso, pensando por ahora en el evento de Barbican, los organizadores advierten que se inaugura “con un emocionante tour de force, la Partita núm. 2 de Bach y su imponente Chacona final, ampliamente considerada como el pináculo de su escritura -si no de toda- para violín solo”. Y que culmina con la influencia de tradiciones dispares que Marsalis arroja “en un crisol para producir una 'mezcla de cosecha propia' verdaderamente única. Eso -aseguran- es diabólicamente difícil y diabólicamente divertido”.

SCHUMANN EN EL MUSIKFEST

Berlín, Philarmonie, 8 de septiembre

Aunque se organiza en la sede de la Berliner Philarmoniker, el Musikfest congrega a orquestas y conjuntos foráneos, como la London Symphony Orquestra o la Orchestre des Champs-Elysées y también otros más cercanos -aunque no directamente vinculados a la casa- como es la Staatskapelle Berlin.

Bajo la clarividente dirección de Daniel Barenboim y con la intervención de Martha Argerich, una de las pianistas más solicitadas, el presente concierto -que parece imposible no recomendar- se centrará exclusivamente en la producción de Robert Schumann. Los asistentes podrán vibrar con una programación generosa, pues incluye sus dos primeras sinfonías y el popular concierto para piano, que a buen seguro permitirá una vez más la esperada exhibición de fogosidad y técnica por parte de la solista.


LA ‘CENICIENTA’ DE ROSSINI

Madrid, Teatro Real, del 20 de septiembre al 9 de octubre

La temporada operística se inaugura en Madrid con un título relativamente conocido del repertorio, como es La cenerentola, de Giocchino Rossini. Procedente del acervo popular, la historia de la llamada “cenicienta” se ha encontrado en diferentes tradiciones culturales, aunque fue el italiano Giambatiste Basile quien por vez primera la puso escrito, apareciendo de forma póstuma en 1634 y siendo retomada, con mayor repercusión, por el cuentista Charles Perrault y por los Hermanos Grimm. Casi dos siglos después

de su primera redacción, el conocido autor de óperas como Il barbiere di Siviglia o La gazza ladra adaptaría musicalmente el argumento, en la forma de un melodramma giocoso in due atti que acabó de componer en tan sólo tres semanas. La versión del Teatro de Real, con la dirección musical de Riccardo Frizza y la dirección escénica de Stefan Herheim, apuesta por la ligereza y energía de las creaciones rossinianas, enfatizando el carácter humorístico y su real trascendencia, en lo tocante a las cuestiones más complejas e incomprensibles humanas, como el amor o la muerte. Los responsables de la producción comparan la obra de Rossini con otras adaptaciones de esa fábula, para recalcar su originalidad: “Ahora bien, en ninguna de ellas –que sepamos– se pronuncia la pregunta de resonancias hamletianas que sí escuchamos en La Cenerentola de Rossini: «Soy un príncipe o una coliflor? ». En efecto, un siglo y medio de tradición de commedia dell’arte y otro más de opera buffa no habían transcurrido en balde y, así, el último dramma giocoso del último gran representante de este género batió todas las expectativas en su tiempo”. Sin poder ser equiparada a las cinematográficas comedias románticas, ni adaptarse por completo al género de comedia de enredos -el sumo ejemplo operístico sería Las bodas de Fígaro- evidentemente sí plantea, en clave humorística, algunas de las complicaciones inherentes al amor idealizado. La versión del real apuesta por aportar un toque de metaficción, elemento posmoderno pero también muy arraigado a la tradición barroca, y a la que en nuestras latitudes los artistas no pueden ser completamente ajenos. “La divertida y animada producción de Stefan Herheim (…) añade un inesperado ingrediente a esta excitante mezcla de humor y fantasía, pues en ella el propio compositor hará acto de presencia y demostrará como la verdadera magia se encuentra, en realidad, en la voz humana”.

GALA LÍRICA EN EL PALAIS GARNIER

París, Opéra Garnier, 22 de septiembre

Por todo lo alto se inaugura la temporada operística en el precioso Palais Garnier, uno de los dos recintos de París fundamentales para el disfrute del arte de los afectos musicalmente escenificados, que no deja de fascinar por las espléndidas pinturas de Chagall en el techo de su interior. En la presente ocasión no habrá tramas que se desplieguen ante los ojos y oídos de los espectadores, pero sí un elenco estelar, que con sus dotes logrará trasladarlos a aquellas escenas de óperas, en muchos casos ya interiorizadas.

Poco importa, para el melómano conocedor de los títulos originales, el carácter fragmentario de evento, pues la imaginación sonora transporta y recupera la situación original de la que provienen, con lo que la condensación y descarga de afectos sigue intacta como posibilidad estética. Junto al director orquestal -el solicitadísimo Gustavo Dudamel- algunos de los nombres más destacados que desfilarán en diferentes arias y piezas conjuntas son los de Diana Damrau, Sabine Devieilhe o Gerald Finley, entre otros, que cantarán escenas de la Carmen de Bizet, La vida breve de Manuel de Falla, el Peter Grimes de Benjamin Britten, El caballero de la rosa de Richard Strauss y, finalmente, la coral y frenética escena de clausura del Falstaff de Verdi.


PHILLIPE HERREWEGHE

Berlín, Philarmonie, 6 de septiembre

Doble cita con una de las personalidades más importantes de la música clásica de las últimas décadas, el director belga Philippe Herreweghe, que actuará en el marco del Musikfest Berlin, organizado durante buena parte del mes de septiembre en las salas de la Philarmonie, con conciertos de primer nivel (tanto en su Kammermusiksaal como en la Grosser Saal, efectivamente magnífica).

En la primera fecha, tendrá lugar un concierto con despliegue instrumental y vocal de primer orden, habiendo sido convocados los dos conjuntos más cercanos a Herreweghe, de los cuales es la cabeza visible y con los que ha firmado actuaciones memorables y discos multipremiados. La Orchestre des Champs-Elysées y el Collegium Vocale Gent interpretarán el extrañamente confortante Réquiem de Gabriel Fauré, junto con la también fúnebre composición Bregräbnisgesang de Johannes Brahms y la Sinfonía de los Salmos de Igor Stravinsky. En la segunda fecha, el 8 de septiembre (a diferencia de la primera, el concierto se ofrecerá en dos posibles horarios, a las 17.00 y a las 19.00), el programa se centrará en las composiciones vocales de Gesualdo di Venosa, compositor renacentista con justificada fama de maldito, cuyos madrigales sorprenden por su dramatismo y la fuerza expresiva que trasladan con una sorprendente economía de medios.


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EXPOSICIONES

EXPOSICIONES

01 / 09 / 21

MODIGLIANI Y EL PRIMITIVISMO

Museo Albertina, Viena, hasta el 9 de enero de 2022

Sin duda una de las exposiciones de la temporada, Modigliani. La revolución del primitivismo muestra una generosa selección de los icónicos retratos o autorretratos del italiano, y también va más allá, al indagar en la influencia del arte de civilizaciones distantes en términos de espacio-tiempo. La sencillez de los rasgos que caracterizan a sus figuras estilizadas cobra una relevancia tanto más llamativa junto a ejemplos de arte africano o asiático, que asimismo influyeron en la obra de otros pintores en la primera mitad de siglo XX, como es el caso de Pablo Picasso, Brancusi o Derain, de quienes se exponen diversas obras. Son 130 en total, provenientes de importantes pinacotecas de tres continentes, las reunidas en esta exposición que originariamente quería conmemorar el centenario de su fallecimiento en 1920, con sólo 35 años. Cuesta encontrar el caso de un artista tan precoz e influyente. Un artista incomprendido en su tiempo, que la generosa muestra del Albertina nos permite poner en contexto y disfrutar con una mirada nueva. La tremenda originalidad de Modigliani se descubre como un atemporal retorno a los orígenes, contemplando obras familiares pero también otras de procedencia lejana y para -como el Museo de Detroit, por ejemplo- y por tanto en cierto modo inaccesibles para el gran público europeo.

JAMES BARNOR

Serpentine Galleries, Londres, hasta el 24 de octubre

Originario de Ghana, el fotógrafo James Barnor llegó por primera vez a Londres en 1959, donde realizó trabajos de gran calidad para la importante revista sudafricana Drum. Pudo impregnarse del ambiente de la ciudad, especialmente musical, y captar de forma pionera los modos de vida de los africanos que habían

tenido que emigrar. Él mismo volvió a su país natal en los años setenta, fundando el primer laboratorio en color. Su obra alterna el fotorreportaje con el retrato, demostrando una gran habilidad en la captación de los rasgos de la personalidad retratada. Muestra de todo ello -tanto la obra realizada en Accra como en Londres- puede verse en la galería Serpentine londinense hasta el 24 de octubre.

CÉZANNE DRAWING

MoMA, Nueva York, hasta el 25 de septiembre

La modernidad de un pintor que en ocasiones es calificado de “postimpresionista” se manifiesta de forma privilegiada en sus dibujos. Cézanne no se conforma con captar el momento o representar la naturaleza en su imprevisible fluctuación -ambas cuestiones en gran medida inspiradas por la popularidad de la técnica fotográfica, a finales de s. XIX- sino que va más allá, al cuestionar la idea de representación.

Sus formas y figuras no reproducen los objetos reales, pues la noción misma de su realidad es creada en la tela, desafiando incluso algunas de las leyes de la física o de la perspectiva que hemos aprendido a interiorizar como “naturales”. En la exposición del neoyorquino MoMA pueden contemplarse más de 250 obras, una cifra ciertamente sorprendente, que contabiliza asimismo algunas piezas raras, muy difíciles de poder ver presencialmente, entre las cuales una serie de acuarelas. En palabras de los organizadores, todas ellas “revelan cómo el dibujo modeló la visión moderna y transformativa de Cézanne”. Queda maravillosamente acreditada su costumbre de dibujar a diario, muchas veces en cuadernos, para esbozar con una frescura siempre nueva sus temas favoritos, desde ángulos diversos o en condiciones climáticas cambiantes, como el caso del Monte St. Victoire. “El acto de dibujar es simplemente una configuración de lo que uno ve”, decía el artista, asimilando lo que parecería una mirada natural, inmediata, con una acción que obviamente implica técnica y, antes de ello, un esfuerzo de observación, abstracción, e imaginación. Tomar conciencia de que la realidad plasmada coincide con la realidad vista por uno -que no objetiva- es sin duda una de las maravillas a que nos aboca su obra, especialmente innegable a partir de la contemplación de sus dibujos. Una exposición imprescindible, por tanto, para quienes se encuentren en Nueva York en algún momento del mes de septiembre, hasta el día 25.

ESCUELA PARISINA

Paris, hasta el 31 de octubre

El Museo de Arte e Historia del Judaísmo de París dedica una exposición a los jóvenes artistas que entre 1905 y 1940 se instalaron en la capital francesa, la ciudad que se convirtió en el centro de la vanguardia europea, con la confluencia de nombres como Marc Chagall, Chaïm Soutine o Amedeo Modigliani, por mencionar sólo a los tres más conocidos.

La presente muestra describe los motivos de su asentamiento en París, así como -explican los organizadores “los lazos que los unen, el marco histórico y político de su obra y, por supuesto, su participación en un escenario artístico de la entonces capital del arte moderno”. El periplo de Chagall seguramente sea el más representativo, al tratarse de una figura que vive entre dos mundos enfrentados -que son, también, el de la tradición versus la modernidad, el figurativismo versus la abstracción- haciendo de esa tensión una originalísima fuente de inspiración. No son pocos los jóvenes artistas seguirán su ejemplo, huyendo de un contexto desfavorable para el desarrollo de su obra y buscando un contexto libre y moderno, como Jules Pascin, Jacques Lipchitz, Chana Orloff, Otto Freundlich, Moïse Kisling , Louis Marcoussis, Michel Kikoïne y Ossip Zadkine. Todos ellos, y aún otros menos conocidos, pueden descubrirse hasta el 31 de octubre.

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