Agenda cultural mundo enero 2022

AGENDA CULTURAL
por JACOBO ZABALO

Una selección mensual de conciertos,
artes escénicas y exposiciones.

MÚSICA Y
ARTES ESCÉNICAS

MÚSICA Y ARTES ESCÉNICAS

01 / 01 / 22

NATHALIE STUTZMANN Y ALINA IBRAGIMOVA

Londres, Barbican, 27 de enero

Parecería que la excelente cantante que es Nathalie Stutzmann está siendo eclipsada por su sí misma desde su vertiente como directora -si no fueran ambas tareas complementarias y testimonio de un compromiso absoluto con la música. Ambas proceden del mismo lugar, y la gama de afectos que dispensan sus interpretaciones con intensidad y clarividencia confirman una sabiduría musical poco o nada frecuente. Frente a la London Symphony Orchestra, uno de los conjuntos europeos con una carrera más consolidada y con mayor reconocimiento a nivel mundial, Stutzmann dirigirá la Quinta sinfonía de Piotr I. Chaikovski, en gran medida autobiográfica y repleta de contrastes tonales y tímbricos, características de su emocionalidad posromántica. Es sabido que el compositor vehiculaba su fragilidad afectiva musicalmente. A propósito del movimiento lento, por ejemplo, escribió que la había compuesto "con deseo y pasión". En otro creador sonarían expresiones tópicas, pero no en el caso de Chaikovsky, expresivo también para referirse a su modelo clásico, Wolfgang A. Mozart, que aludió como “el Cristo de la música”. Precisamente uno de los alicientes del evento es la programación de su Concierto para violín nº 5 en la mayor, Kv. 219, protagonizado en la ocasión por Alina Ibragimova.

Una especialista en el repertorio clásico y barroco, que ha sido alabada por sus interpretaciones en vivo de Bach, sumamente virtuosas, así como las diversas grabaciones dedicadas al genio de Salzburgo, muy especialmente las sonatas para violín y piano. A diferencia de estas piezas, que fueron compuestas en diferentes momentos de su carrera, Mozart concibió sus conciertos para violín antes de llegar a la madurez, que -como es sabido- fue cruelmente interrumpida por muerte prematura. Con todo, la vitalidad que transmiten aquellos conciertos, y la originalidad con que desarrolla sus ideas musicales, los convirtieron en piezas muy deseadas por intérpretes y apreciadas por el público. En la sala grande del Barbican se ha programado la interpretación de uno de los más interesantes -el último de la serie- que suele ser referido como “Turco” por el manifiesto exotismo del tercer movimiento.

ABUNDANCIA EN LA PHILARMONIE

París, Philarmonie, 21, 22 y otras fechas de enero

Un enero verdaderamente escandaloso en la Philarmonie de París, con una cantidad de eventos que sobreabundan en calidad por los intérpretes invitados y la alcurnia de las obras programadas. Sin poder ser exhaustivos, recomendamos sólo un puñado de ellos, invitando a todo aquel que visite la ciudad de la luz a consultar la programación de la principal sala de conciertos, con permiso de las dos óperas -que también programan con gusto,

obviamente. En la joya arquitectónica del Palais Garnier, por ejemplo, podrán disfrutarse unas Bodas de Fígaro más que interesantes por la dirección de Gustavo Dudamel y la escenografía de Netia Jones. Pero, volviendo a la Philarmonie, uno de los principales eventos es sin duda la Tercera Sinfonía de Gustav Mahler, el 14 de enero, con el prestigioso director Myung-Whun Chung al frente de la Orquesta Filarmónica de Radio Francia y con la imponderable participación de la soprano Anna Larsson, que entonará los tremendos versos del Zaratustra nietzscheano (O Mensch, o Mensch!). Ante la dificultad de encontrar entrada para este concierto sinfónico, señalamos como imprescindibles otras dos sesiones -las de los días 21 y 22- dedicadas al sinfonismo de Robert Schumann a cargo de la Staatskapelle Berlin, bajo la dirección de una figura capital de la clásica vinculada desde hace décadas al conjunto, como es Daniel Barenboim. Otro concierto de gran formato, con un conjunto sinfónico diferente, es el que protagoniza la Orchestre de Paris dirigida por Jukka-Pekka Saraste y la inestimable participación de la violinista Janine Jansen. Además del primer concierto de Bartók, se interpretará la majestuosa Quinta de Gustav Mahler, el día 20. Quien quiera descubrir un joven director, con un futuro prometedor, que se acerque unos días antes -el 7 de enero- para escuchar a Jérémie Rhoher dirigiendo al conjunto de época Le Cercle de l’Harmonie, con dos monumentos sonoros como son la Segunda sinfonía de Bruckner y la Primera de Brahms. Finalmente, otros conciertos de gran interés pero en formato distinto, cabe recordar el recital del pianista Lucas Débargue, así como el trio conformado por los amigos Marta Argerich, Gidon Kremer y Mischa Maisky, o las diferentes sesiones de cámara en que intervienen cuartetos de la altura de los Arditti. Sin olvidar el fin de semana dedicado íntegramente a Leonard Bernstein (del 7 al 9), con una gran variedad de actividades y conciertos.


BUCHBINDER EN EL MUSIKVEREIN

Viena, Musikverein, 18 de enero de 2022

El pianista austríaco Rudolf Buchbinder, que el día 10 de enero habrá protagonizado un recital centrado en piezas de Brahms y Schubert, vuelve, ocho días después, para ofrecer un programa variado en lo que respecta no sólo a los creadores convocados -Mozart y Beethoven- sino al formato de las

piezas. Junto a la mítica Filarmónica de Viena en el no menos popular recinto del Musikverein -que copa las miradas de medio mundo la mañana de cada 1 de enero- ha programado dos conciertos para piano de Beethoven, el 1 y el 3 -dirigidos por el propio pianista, como viene haciendo en muchas ocasiones, en los últimos años- y una maravillosa pieza de cámara de Mozart, el Quinteto para piano e instrumentos de viento, Kv 452, que cuenta con la participación de fagot, oboe, clarinete y trompa y acredita una vez más la insólita creatividad del salzburgués.

DON GIOVANNI

Zürich, Opernhaus, 25, 28 y 30 de enero

Las puestas en escena de la ópera de Zurich son reconocidas por su atrevimiento, por la sacudida visual que suscitan en el espectador. Con un lenguaje acostumbradamente transgresor, evitan la complacencia o conservadurismo que algunos creen vinculado al consumo de esta forma de arte. La prueba de que ese

tratamiento es pertinente lo hallamos en el hecho de que tampoco todas las obras acariciaron las conciencias de sus coetáneos, al ver la luz. De forma paradigmática, si una ópera interpela y cuestiona lo moralmente aceptado desde su estreno, esa el Don Giovanni de Wolfgang A. Mozart. Como se sabe, tuvo una repercusión más importante durante el romanticismo que en la época en que vivió su propio compositor. El claroscuro que desde la obertura predomina permite la proliferación de desdoblamientos y ambigüedades fascinantes -relativas a la gestión del eros y del thanatos- que el salzburgués supo ilustrar con una maestría inigualada. Provocadora y cruel como el Cosí fan tutte, dinámica e ingeniosa como Le Nozze di figaro, probablemente sea el Don Giovanni la ópera más compleja e innovadora de su siglo. Bajo la dirección musical de Jordan de Souza, la producción de Sebastian Baumgarten quiere ser -advierten los organizadores- abiertamente subversiva. El uso de la tecnología digital acrecienta las posibilidades de transformación del seductor, que es siempre aquel que la otra desea que sea, como ya enseñó el personaje de Joy en la secuela de Blade Runner. La diferencia es que Don Giovanni es carnal, absolutamente analógico, y pone en juego al resto de personajes con una pasión que genera tanto desprecio como atracción. Eso sí, su gusto por la inmediatez, ese “erotismo musical” que ya refirió Søren Kierkegaard, es vehiculado a través de un lenguaje que la sensibilidad del siglo XXI no puede no reconocer como propio.


LA GRAN MISA DE BACH

Madrid, Auditorio Nacional, 30 de enero

Uno de los mejores conciertos del mes, que el día antes -el 29 de enero- habrá tenido lugar en Barcelona, en el templo modernista por excelencia -el Palau de la Música Catalana- es el que trae también a Madrid a un conjunto coral y orquesta de primerísimo nivel.

El Balthasar Neumann Chor, que nos regaló un delicioso Requiem alemán de Johannes Brahms hace unos años, atacará junto al ensemble de solistas que habitualmente lo acompaña -siendo dirigidos ambos conjuntos por su alma mater, Thomas Hengelbrock- la que quizá sea la partitura coral de Johannes Sebastian Bach más grande jamás compuesta -Pasiones a parte- con la que se medirán en los siglos siguientes la grandiosa Misa en Do menor de Wolfgang A. Mozart y la eventualmente furiosa -y por tanto desconcertante- Misa en do mayor de Ludwig van Beethoven. Hablamos, por supuesto, de la Misa en si menor, “obra culminante de su catálogo vocal y sorprendente tanto por sus dimensiones como por tratarse de una misa católica firmada por un compositor luterano, cada una de sus interpretaciones se convierte en una auténtica experiencia”, aseguran los organizadores del evento en el Palau.


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EXPOSICIONES

EXPOSICIONES

01 / 01 / 22

VIAJES DE DURERO

Londres, National Gallery, hasta 27 de febrero

La primera gran exposición en el Reino Unido del artista renacentista alemán Albrecht Dürer en casi 20 años puede disfrutarse en la céntrica y majestuosa pinacoteca que es la National Gallery. A través de pinturas, dibujos, grabados y cartas, la muestra sigue los viajes de Durero por Europa, acompañándolo a los Alpes, Italia, Venecia y los Países Bajos. La exposición explora cómo esas estancias provocaron un intercambio de ideas con artistas del Renacimiento holandeses e italianos, alimentaron su curiosidad y creatividad y aumentaron su fama e influencia en toda Europa. La muestra ha sido posible gracias a los préstamos de museos y colecciones privadas de todo el mundo, incluida la maravillosa pintura Virgen con el niño, que procede de la National Gallery of Art de Washington, una pintura nunca antes expuesta en el Reino Unido. Para su realización, parece claro que sus viajes a Venecia fueron decisivos, pues allí es donde conoció a Giovanni Bellini, cuya influencia es evidente. La muestra expone grabados tan célebres como Adán y Eva con la manzana y retratos -el de Bernhard von Reesen, por ejemplo- que evidencia su absoluta maestría. Al mismo tiempo -como decíamos- los organizadores inciden en la relevancia de sus viajes, los contactos que realizó en su decurso y el aprendizaje que supusieron para alcanzar ese lugar prioritario en la historia de la pintura.

ARTE AMERICANO

Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza, hasta el 26 de junio

Aunque no se trata, obviamente, de una exposición exhaustiva, Arte americano en la colección Thyssen muestra a partir de una original ordenación en cuatro grandes secciones las contribuciones de artistas de épocas dispares, que parecen tejer interesantes puentes entre sí.

Es el resultado de un proyecto que la Terra Foundation for American Art financió para investigar y reinterpretar la colección de arte estadounidense reunida por el barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza (1921-2002) a lo largo de más de tres décadas. Autores contemporáneos como Mark Rothko o Jackson Pollock dialogan desde la distancia con paisajistas del s. XVIII, en lo que puede considerarse las primeras contribuciones de arte propiamente norteamericano. Por supuesto, no cabe ver una idiosincrasia completamente escindida de la sensibilidad del viejo continente, pero sí se vislumbran ciertas peculiaridades en la manera de representar la naturaleza y -por supuesto- en la naturaleza representada. Uno de los primeros, Charles Willson Peale (1741-1827), demuestra ser un retratista excelente, mientras que las obras de Asher Brown Durand, Martin Johnson Heade, Frederic Edwin Church o George Inness -ya pintores enteramente decimonónicos- reflejan la variedad de paisajes característica del continente norteamericano, incitando acaso a deambular o perderse por la naturaleza -como una forma de encontrarse a uno mismo- que en esa época Henry David Thoreau había reflejado en sus escritos, paradigmáticamente en Walden. Los organizadores de la muestra explican que se pretende proyectar una “mirada transversal, a través de categorías como la historia, la política, la ciencia, el medioambiente, la cultura material o la vida urbana, y considerando aspectos de género, etnia, clase o idioma, entre otros, para facilitar un conocimiento más profundo de las complejidades del arte y la cultura estadounidenses”.

VIVIAN MAIER

París, Museo Jardin du Luxembourg, hasta el 16 de enero

Dos últimas semanas para disfrutar con la exposición que el Musée du Jardin de Luxembourg dedica a la fotógrafa Vivian Maier (Nueva York, 1926 - Chicago, 2009). Una muestra que cuenta con 278 fotografías, incluidos 142 archivos inéditos

de su obra, caracterizada por una maravillosa capacidad para la observación, que enmarca las escenas con un gusto exquisito, aumentando la significación de lo representado. El descubrimiento por John Maloof de materiales inéditos reubicó por completo a esta artista en la historia de la fotografía. Maier nunca fue profesional de la fotografía -se dedicó al cuidado y educación de niños- pero 100.000 negativos y más de 2.700 películas más tarde puede decirse que es un nombre de referencia, como subraya la exposición en París. El visitante de la muestra la acompaña por las calles de Nueva York o Chicago en la década de los 50 y 60. Con los ojos en alerta, captura las vibraciones de la ciudad en movimiento y se demora en los intersticios de un mundo en movimiento para capturar lo esencial, apenas indiferente o inexistente para la mayoría de los transeúntes: la ternura de una pareja, la nobleza de la mirada de una mujer o el rostro curtido de la miseria, que revelan la fragilidad que habita en el ser humano. Todo desfila frente a ella y lo registra, mientras lleva de la mano a niños que no son suyos, en su labor de niñera. Todo sucede entre la comedia y la tragedia, la calle es el teatro en que los seres humanos desempeñan sin saberlo una función.

THAT’S NOT MI!

Londres, Josh Lilley Gallery, hasta el 15 de enero

Últimas semanas para visitar la transgresora propuesta That’s not Mi! de la creadora escocesa Rachel Maclean, cuya obra que ha pasado por la National Gallery y la Tate en Londres, así como por la Bienal de Venecia de 2017 como representante de Escocia. La intervención que puede descubrirse en la galería de Riding House Street es el clímax -y la consecución- del proyecto “Mimi”, la primera película completamente animada de la artista, proyectada en el Festival de Cine de Londres del octubre pasado.

En la Josh Lilley Gallery lo que el visitante descubrirá -entre otras obras- es una serie de frenéticas e inquietantes representaciones de la protagonista de esa ficción, que en efecto le hace ser siempre otra en el acto mismo de fijarse de cara al público. Una paradoja absolutamente cotidiana, en las redes sociales, incluso si tiende a pasar inadvertida. El lenguaje de Maclean es explícito y hasta agresivo -también abiertamente kitsch, en ciertos momentos- lo cual pretende agitar al espectador y sacarlo de su zona de confort. Por supuesto, también se plantea el extremo contrario: la posibilidad de una repetición perfectament controlada de la imagen gracias a la impresión 3D. Tecnologías que nos acercan y nos alejan en el esfuerzo por comprender lo humano, y que la artista convoca de forma nada ingenua, ni tampoco como una mera celebración del progreso.

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