Convivimos con la arquitectura cada día. Entramos y salimos de edificios, trabajamos en ellos, vivimos en ellos o simplemente los dejamos atrás mientras vamos de un lugar a otro, pero pocas veces nos detenemos a mirar qué explican sus fachadas, cómo están construidos o qué se esconde en su interior. La arquitectura forma parte del paisaje cotidiano hasta el punto de que a menudo se vuelve invisible. Un año más, el 48h Open House Barcelona propone hacer justamente el ejercicio contrario: detenerse, mirar y entrar en espacios que habitualmente pasan desapercibidos.
Los días 24 y 25 de octubre, la 17ª edición del festival abrirá las puertas de 250 espacios de Barcelona y el área metropolitana, con edificios de diferentes épocas, usos y tipologías. En Barcelona, pero también en Badalona, Sant Joan Despí, l'Hospitalet de Llobregat, Santa Coloma de Gramenet, Vilassar de Dalt y Sitges, el público podrá visitar gratuitamente lugares que habitualmente no son accesibles. En un año en que Barcelona celebra la Capitalidad Mundial de la Arquitectura, el festival invita así a redescubrir una ciudad que conocemos, pero que quizás todavía no hemos aprendido a mirar. Y para quien quiera vivir el festival desde dentro, la cita también busca voluntarios para acompañar en las visitas guiadas
