Hace diez años la Sala Beckett dejaba Gràcia para instalarse en una antigua cooperativa del Poblenou. Lo que entonces parecía un simple cambio de ubicación acabó convirtiéndose en el inicio de una nueva etapa para una de las instituciones más influyentes de la dramaturgia contemporánea catalana. La Beckett celebra ahora una década en el barrio con una jornada abierta a la ciudadanía que combina teatro, música, poesía y la presentación de la temporada 2026-2027. La efeméride sirve también para poner en valor el papel que ha tenido el equipamiento en la transformación cultural del Poblenou y en la proyección internacional de la creación teatral catalana.
Buena parte de esta historia está ligada a la figura de Toni Casares, director de la sala desde 1997 y vinculado al proyecto prácticamente desde sus orígenes. Licenciado en Filología Catalana y especializado en teoría y crítica teatral, ha dedicado gran parte de su carrera a impulsar la nueva dramaturgia catalana, tanto desde la gestión cultural como desde la dirección escénica. A lo largo de los años ha colaborado con instituciones como el Teatre Nacional de Catalunya y ha dirigido montajes de autores como Pau Miró, Josep Maria Benet i Jornet o Mercè Rodoreda. Su nombre se ha convertido en uno de los grandes referentes de las artes escénicas en Catalunya.
