Silvio Elías, consejero delegado de Veritas.

Veritas prevé crecer a un ritmo anual del 10% y alcanzar las 100 tiendas en tres años

La cadena barcelonesa de supermercados ecológicos pide al Gobierno que baje el IVA de este tipo de productos y celebra su 20 aniversario habiendo conseguido un volumen de facturación de 108 millones de euros, una red de 80 establecimientos y 800 trabajadores

A comienzos de 2002, Veritas abrió en Barcelona el primer supermercado de productos 100% ecológicos y certificados. Detrás de esa iniciativa se encontraban cuatro socios, entre ellos la familia Elías, que entonces era accionista de Caprabo y que quiso trasladar su experiencia en el sector de la distribución organizada al entonces minúsculo mercado de la alimentación ecológica. Su visión era “democratizar”, es decir, hacer accesible para el gran público el consumo de productos eco y que dejaran de ser una rareza que sólo podía comprarse en pequeñas tiendas especializadas y herboristerías. Veinte años después, ese objetivo se ha cumplido, pero, realmente, su camino no ha hecho más que empezar, ya que el potencial de crecimiento del sector es enorme.

Cuando Veritas nació, en España la alimentación ecológica representaba un simbólico 0,5% del total. A pesar de que esta cifra se ha multiplicado por cinco en estas dos décadas, hasta el actual 2,5%, se trata de un volumen que sigue siendo muy bajo y más si se compara con el de otros mercados europeos. Se calcula que el gasto anual per cápita en productos ecológicos en España es de 50 euros, frente a los 350 euros de países como Dinamarca o Suiza o los 175 euros de Francia. “¿Realmente somos tan diferentes de los franceses? Veritas tiene muchísimo potencial de crecimiento y creemos que lo que hace falta son medidas de estímulo por parte del Gobierno para incentivar el consumo”, explica el consejero delegado de la cadena, Silvio Elías de Gispert, en una conversación con The New Barcelona Post.

Según el empresario, el Gobierno debería bajar cuánto antes el IVA de los productos ecológicos, aplicando un tipo superreducido que permita incrementar el consumo y disminuir el diferencial de precio que existe con los alimentos procedentes de la agricultura o ganadería tradicional o no ecológica. “Nuestros tomates ecológicos de temporada no siempre son más caros, pero en el caso del pollo o el cerdo, sí, necesariamente debe haber un diferencial de precio, ya que se trata de productos diferentes, son animales que se han criado de forma totalmente distinta, con un ciclo de crecimiento más lento que encarece los costes”, argumenta Elías.

Esta petición de reducción del IVA ya se ha hecho llegar al Gobierno de Pedro Sánchez a través de la Asociación Española de Elaboradores y Comercializadores Ecológicos (Asobio), con el argumento de que este tipo de alimentación “no solo es mejor organolépticamente, sino también mejor para la salud y para el futuro del planeta”. El consejero delegado de Veritas expone, además, otro motivo de peso para incentivar fiscalmente a este sector: la Unión Europea ha establecido que en 2030 el 25% de las hectáreas de cultivo de los países miembro deben ser ecológicas para poder dar cumplimiento a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas. “Hoy, la superficie ecológica es de solo el 8%, por lo que debemos triplicarla en solo ocho años; claramente deberá haber algún estímulo“, considera.

El consejero delegado de Veritas se muestra orgulloso del trabajo realizado por la cadena a lo largo de estos 20 años. “Hemos sido agentes transformadores, protagonistas del crecimiento experimentado por el sector y hoy renovamos totalmente nuestras convicciones originales para seguir siendo motores de este cambio 20 años más”, destaca. Según Elías, a Veritas le ha movido “una ilusión tremenda” sustentada en la voluntad de “mejorar la salud de las personas” y contribuir a “transformar el modelo agroalimentario”. “Somos una empresa muy apasionada, siempre hemos querido liderar el cambio e ir por delante, avanzándonos a todas las normativas y con un esfuerzo de divulgación titánico que queremos seguir haciendo en el futuro”, subraya.

Silvio Elías: “Somos una empresa muy apasionada, siempre hemos querido liderar el cambio e ir por delante, avanzándonos a todas las normativas y con un esfuerzo de divulgación titánico que queremos seguir haciendo en el futuro”

La familia Elías fundó Veritas con tres socios que actualmente siguen siendo accionistas de la compañía: las familias Pont (de Borges) y Martí y el profesor de Esade Carles Torrecilla. “Seguimos siendo los mismos desde el principio”, explica Elías, quien añade que la única novedad es que ahora también son socios de la empresa Pello Aizpuru y su mujer, Elisabeth Hofmann, el matrimonio que fundó la cadena de alimentos ecológicos valenciana Ecorganic, que fue adquirida por Veritas a mediados de 2019. Según el consejero delegado, el crecimiento de la cadena se ha efectuado, fundamentalmente, con recursos propios y no está previsto dar entrada a socios o incorporar a firmas de capital riesgo como compañeros de viaje. “Con una inversión anual de entre cinco y seis millones de euros, podemos crecer solos; hoy por hoy no buscamos socios, pero de cara al futuro nunca se puede descartar nada”, apunta.

La plataforma logística y de producción de Veritas en Lliçà d’Amunt.

Con una red de 80 establecimientos —incluyendo la tienda online—, Veritas ha cerrado el ejercicio de 2021 con una facturación de 108 millones de euros, cifra que supone un crecimiento del 1,2%, aunque en volumen de productos comercializados el alza ha sido del 4%. La evolución respecto a 2020 es moderada, teniendo en cuenta que en ese ejercicio las ventas crecieron un 8% por el efecto del confinamiento, que les proporcionó “tres meses extraordinarios” en los que vendieron como nunca. Así, en 2020 las ventas online se dispararon un 300%, tirón que el pasado año se moduló al 15%.

En el último año, la cadena ha ganado dos puntos de cuota de mercado, pasando a controlar alrededor del 10% del sector (sin incluir los productos frescos), una cifra que escala al 25% en el caso de Catalunya, según Nielsen. La marca también opera en Madrid, Baleares, País Vasco, Navarra, Comunidad Valenciana y Andorra.

Plan de nuevas aperturas y reformas

A pesar de la complejidad geopolítica y de cuestiones como el alza de los carburantes, Silvio Elías se muestra muy optimista respecto a las previsiones para 2022, ejercicio en el que Veritas se ha propuesto crecer un 10% gracias a su plan para inaugurar entre cinco o seis nuevas tiendas. Las dos primeras ya han abierto en Palma de Mallorca y en San Juan (Alicante). En paralelo, la empresa reformará catorce supermercados que se han quedado antiguos para potenciar sus ventas y aplicar un nuevo modelo de establecimiento. Una de las reformas más significativas será la de la tienda de la calle Mandri, icónica por ser la segunda que abrió la cadena. En este proceso para adaptar su red a las nuevas necesidades, Veritas ha apostado también por cerrar cuatro tiendas que eran excesivamente pequeñas; dos ya han bajado la persiana y otras dos lo harán este año.

Veritas optó desde el principio por elaborar directamente el pan ecológico que venden sus tiendas.

Las nuevas aperturas y las reformas requerirán una inversión de 6 millones de euros. Según avanza Elías, el objetivo de Veritas es alcanzar los cien puntos de venta en 2025. Durante estos tres años confía “en crecer un mínimo del 30%”, por lo que la facturación de la cadena se elevaría a 140 millones. En este nuevo plan de aperturas, la apuesta de Veritas pasa por abrir establecimientos más grandes, con una superficie de entre 500 y 800 metros cuadrados y con aparcamiento. Como novedad destaca la apertura de tiendas con el formato stand-alone o construidas desde cero a su medida sobre un solar, modelo que ya se ha estrenado en Palafrugell (Girona) y en San Juan (Alicante).

De la red actual de 80 puntos de venta, unos diez lucen la enseña Ecorganic, pero según Elías, se ha tomado ya la decisión de unificar las marcas, por lo que, en dos años,  solo se utilizará la marca Veritas. La cadena con sede en Barcelona, ocupa actualmente a 800 personas de forma directa y cuenta con una plataforma logística de 10.000 metros cuadrados en Lliçà d’Amunt. Esta infraestructura, estrenada en 2016, supuso una inversión de cuatro millones de euros y, además de centralizar la distribución de productos ecológicos a todas sus tiendas, alberga los obradores de la empresa, el centro de preparación de pedidos online y la sede de Anna Ecológica, la división de suministro de ingredientes ecológicos para el sector de la hostelería y colectividades.

El almacén de Veritas tiene capacidad para 7.000 palés.

Desde Lliçà, Veritas gestiona más de 4.000 artículos ecológicos y suministra a 80 tiendas y a unas 300 escuelas. En el obrador de pan, bollería y pastelería ecológica se elaboran diariamente más de 4.000 piezas, tanto para los establecimientos propios como para terceros. En el complejo hay también una cocina donde se producen platos preparados y productos fruto del aprovechamiento de alimentos frescos que ya no pueden venderse, por lo que se minimiza la generación de residuos. La cadena se abastece de 450 productores. El 90% de las compras se realizan en España —el 70% en Catalunya— y un 10% son importaciones, fundamentalmente de frutas tropicales o de artículos como el café. “Somos el único supermercado que no vendemos naranjas en agosto y septiembre; cuando se acaba la temporada, se acaban, no queremos importarlas, nuestro compromiso con la proximidad es total”, señala el directivo.

“Todo lo que hacemos tiene una vocación de impactar positivamente en el planeta”, concluye Elías, tras señalar que Veritas ha logrado renovar por tercera vez la certificación de empresa BCorp.