Un viaje para degustar Barcelona

Catas de cocina tradicional catalana en el reino del fast food: la emprendedora Camila Loew trae a Barcelona a grupos de turistas estadounidenses engolosinados por la cocina tradicional catalana reposada y de producto de alta calidad. Y un poco de sobremesa. Os presentamos Sobremesa Culinary Tours.

S

iempre me ha gustado dar de comer a los demás; siempre. Ese sería el gran mantra de Camila Loew, residente en Estados Unidos, lugar en el que fundó Sobremesa Culinary Tours, unas visitas gastronómicas guiadas que tienen en Barcelona uno de sus epicentros.

«El concepto de la sobremesa es bastante desconocido en Estados Unidos: yo lo entiendo en relación con todo lo que rodea el acto de comer, que es tan importante como lo que hay en el plato. Es radicalmente opuesto a la cultura del fast food americana. Es lo que intento transmitir: el placer de sentarse con calma y sin prisas a la mesa y compartir un buen rato. Nada de comer de pie, algo que en Estados Unidos se ve con mucha frecuencia. En mis clases siempre intento enseñar recetas sencillas para que pueda quedar un buen rato para la sobremesa. Afortunadamente, los asistentes entienden el concepto a la primera». Y de esta forma, comprender que comer es un acto social y no solo una necesidad física es lo que prevalece en todo lo que hace esta enamorada de la buena cocina que se define como una extranjera perpetua.

Nacida en Argentina, ha vivido en Buenos Aires, California y Barcelona, pero fue en la capital catalana donde su percepción de la comida comenzó a cambiar, cuando se quedó embarazada por primera vez: «Fue en ese momento cuando empezó a importarme más el aspecto saludable y nutricional de la alimentación. Asistí a muchos cursos y talleres en Barcelona y en Nueva York (en el prestigioso Natural Gourmet Institute). Asistí a tantos que llegó un momento en el que fue demasiado para mí, sentí la necesidad de empezar a comunicar todo lo que había aprendido. Creé www.desayunoconguisantes.com, un blog a través del cual subía recetas saludables cada semana, y los fines de semana empecé a impartir clases de cocina saludable».

Todo ello culminó en el 2013 cuando, con dos niños y diez maletas, ella y su marido se trasladaron de Barcelona a Berkeley, California. «Queríamos que nuestros hijos tuvieran la experiencia de crecer en distintas culturas, como me había pasado a mí. Y, personalmente, fue entonces cuando decidí dedicarme en cuerpo y alma a la alimentación».

En ese momento nació Sobremesa, que durante unos años combinó con su trabajo como maestra, directora culinaria y después decana académica del Bauman College for Holistic Nutrition and Culinary Arts. «Creé Sobremesa a principios del 2014: empezamos organizando talleres, caterings, clases comunitarias y privadas y eventos de teambuilding para empresas».

De hecho, fue la insistencia de sus alumnos lo que la animó a crear Sobremesa Culinary Tours en el 2017: «Ellos fueron los grandes culpables de todo esto y los que me empujaron a crear los tours. Durante un año estuve investigando y diseñando las experiencias, y el año pasado pusimos en marcha el proyecto en Barcelona y San Sebastián; ambos tours se llenaron y la experiencia fue un éxito. Este 2018 repetimos en estas ciudades y añadimos Japón».

Los tours están destinados a grupos de ocho personas: «La intención es mantener un ambiente íntimo y personalizado; pensé que este número era el ideal para no recurrir al megáfono o la banderola». Los primeros tours se han llenado por el boca a boca y, de hecho, muchos de los inscritos ya eran alumnos de Camila. Pero también se ha apuntado gente de otras partes de Estados Unidos: «La cocina tradicional española está experimentando, desde hace unos años, un boom en Estados Unidos. Creo que les seduce la cocina basada en la alta calidad del producto preparada de forma sencilla y estacional».

El tour gastronómico por Barcelona tiene una duración de nueve días:«La finalidad es ofrecer una mirada sobre la cultura tradicional a través de la gastronomía, una parte esencial de toda cultura. Conocer un lugar a través de sus costumbres gastronómicas es una experiencia sensorial, por supuesto, pero también es conocer la historia, las costumbres del lugar y a su gente».

También era importante romper con el turismo organizado que ella tanto detesta y enseñar la ciudad en la que vivió aproximadamente durante quince años. «Barcelona es mucho más que paella en Las Ramblas, sangría y sombreros mexicanos. Siempre he renegado de eso. Proponemos una alternativa de calidad al turismo de masas, algo que en Barcelona todavía está por resolver. Los asistentes se marchan con una perspectiva de la ciudad, del país y de la cultura a la que difícilmente llega un turista accidental».

La agenda del tour es muy completa: «Diseñar estos tours fue un reto, lo más difícil es encontrar el equilibrio entre ofrecer mucho y no perder el talante tranquilo y placentero de la sobremesa». Clases de cocina con chefs locales y con la propia Camila, visitas guiadas a los distintos mercados de Barcelona, comidas en restaurantes de la Ciudad Condal… «Nos alojamos en Barcelona, pero también realizamos varias salidas: a la zona de los huertos ecológicos del Maresme, a ver la flora de Collserola y una visita a unas bodegas de Sant Sadurní. Otra de las actividades que más gustó a los asistentes fue una cata de aceites de oliva virgen extra. A la propietaria le sorprendió que todos los asistentes comprasen al menos una botella, y algunos incluso unas cuantas. Ella no sabía que en una de las escuelas de California los alumnos me conocen como la reina del aceite de oliva».

No podían faltar las visitas culturales y el shopping. Visitan la Casa Batlló, el edificio preferido de Camila. Al mismo tiempo, Camila también recomienda sus tiendas de referencia: «Siempre recomiendo el pequeño comercio de los distintos barrios de Barcelona. Locales artesanos y de calidad». Los asistentes al tour solo tuvieron una noche libre para hacer lo que quisieran: «Les ofrecí una actividad opcional, una cena tradicional catalana en casa de una amiga mía que es cocinera. Mi sorpresa fue que casi todos se apuntaron y disfrutaron de lo lindo».

Después del rotundo éxito de la primera edición, a finales de octubre del 2018 nuevos turistas gastronómicos estadounidenses volverán a Barcelona para degustar todos sus rincones.

Un viaje para degustar Barcelona

Catas de cocina tradicional catalana en el reino del fast food: la emprendedora Camila Loew trae a Barcelona a grupos de turistas estadounidenses engolosinados por la cocina tradicional catalana reposada y de producto de alta calidad. Y un poco de sobremesa. Os presentamos Sobremesa Culinary Tours.

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iempre me ha gustado dar de comer a los demás; siempre. Ese sería el gran mantra de Camila Loew, residente en Estados Unidos, lugar en el que fundó Sobremesa Culinary Tours, unas visitas gastronómicas guiadas que tienen en Barcelona uno de sus epicentros.

«El concepto de la sobremesa es bastante desconocido en Estados Unidos: yo lo entiendo en relación con todo lo que rodea el acto de comer, que es tan importante como lo que hay en el plato. Es radicalmente opuesto a la cultura del fast food americana. Es lo que intento transmitir: el placer de sentarse con calma y sin prisas a la mesa y compartir un buen rato. Nada de comer de pie, algo que en Estados Unidos se ve con mucha frecuencia. En mis clases siempre intento enseñar recetas sencillas para que pueda quedar un buen rato para la sobremesa. Afortunadamente, los asistentes entienden el concepto a la primera». Y de esta forma, comprender que comer es un acto social y no solo una necesidad física es lo que prevalece en todo lo que hace esta enamorada de la buena cocina que se define como una extranjera perpetua.

Nacida en Argentina, ha vivido en Buenos Aires, California y Barcelona, pero fue en la capital catalana donde su percepción de la comida comenzó a cambiar, cuando se quedó embarazada por primera vez: «Fue en ese momento cuando empezó a importarme más el aspecto saludable y nutricional de la alimentación. Asistí a muchos cursos y talleres en Barcelona y en Nueva York (en el prestigioso Natural Gourmet Institute). Asistí a tantos que llegó un momento en el que fue demasiado para mí, sentí la necesidad de empezar a comunicar todo lo que había aprendido. Creé www.desayunoconguisantes.com, un blog a través del cual subía recetas saludables cada semana, y los fines de semana empecé a impartir clases de cocina saludable».

Todo ello culminó en el 2013 cuando, con dos niños y diez maletas, ella y su marido se trasladaron de Barcelona a Berkeley, California. «Queríamos que nuestros hijos tuvieran la experiencia de crecer en distintas culturas, como me había pasado a mí. Y, personalmente, fue entonces cuando decidí dedicarme en cuerpo y alma a la alimentación».

En ese momento nació Sobremesa, que durante unos años combinó con su trabajo como maestra, directora culinaria y después decana académica del Bauman College for Holistic Nutrition and Culinary Arts. «Creé Sobremesa a principios del 2014: empezamos organizando talleres, caterings, clases comunitarias y privadas y eventos de teambuilding para empresas».

De hecho, fue la insistencia de sus alumnos lo que la animó a crear Sobremesa Culinary Tours en el 2017: «Ellos fueron los grandes culpables de todo esto y los que me empujaron a crear los tours. Durante un año estuve investigando y diseñando las experiencias, y el año pasado pusimos en marcha el proyecto en Barcelona y San Sebastián; ambos tours se llenaron y la experiencia fue un éxito. Este 2018 repetimos en estas ciudades y añadimos Japón».

Los tours están destinados a grupos de ocho personas: «La intención es mantener un ambiente íntimo y personalizado; pensé que este número era el ideal para no recurrir al megáfono o la banderola». Los primeros tours se han llenado por el boca a boca y, de hecho, muchos de los inscritos ya eran alumnos de Camila. Pero también se ha apuntado gente de otras partes de Estados Unidos: «La cocina tradicional española está experimentando, desde hace unos años, un boom en Estados Unidos. Creo que les seduce la cocina basada en la alta calidad del producto preparada de forma sencilla y estacional».

El tour gastronómico por Barcelona tiene una duración de nueve días:«La finalidad es ofrecer una mirada sobre la cultura tradicional a través de la gastronomía, una parte esencial de toda cultura. Conocer un lugar a través de sus costumbres gastronómicas es una experiencia sensorial, por supuesto, pero también es conocer la historia, las costumbres del lugar y a su gente».

También era importante romper con el turismo organizado que ella tanto detesta y enseñar la ciudad en la que vivió aproximadamente durante quince años. «Barcelona es mucho más que paella en Las Ramblas, sangría y sombreros mexicanos. Siempre he renegado de eso. Proponemos una alternativa de calidad al turismo de masas, algo que en Barcelona todavía está por resolver. Los asistentes se marchan con una perspectiva de la ciudad, del país y de la cultura a la que difícilmente llega un turista accidental».

La agenda del tour es muy completa: «Diseñar estos tours fue un reto, lo más difícil es encontrar el equilibrio entre ofrecer mucho y no perder el talante tranquilo y placentero de la sobremesa». Clases de cocina con chefs locales y con la propia Camila, visitas guiadas a los distintos mercados de Barcelona, comidas en restaurantes de la Ciudad Condal… «Nos alojamos en Barcelona, pero también realizamos varias salidas: a la zona de los huertos ecológicos del Maresme, a ver la flora de Collserola y una visita a unas bodegas de Sant Sadurní. Otra de las actividades que más gustó a los asistentes fue una cata de aceites de oliva virgen extra. A la propietaria le sorprendió que todos los asistentes comprasen al menos una botella, y algunos incluso unas cuantas. Ella no sabía que en una de las escuelas de California los alumnos me conocen como la reina del aceite de oliva».

No podían faltar las visitas culturales y el shopping. Visitan la Casa Batlló, el edificio preferido de Camila. Al mismo tiempo, Camila también recomienda sus tiendas de referencia: «Siempre recomiendo el pequeño comercio de los distintos barrios de Barcelona. Locales artesanos y de calidad». Los asistentes al tour solo tuvieron una noche libre para hacer lo que quisieran: «Les ofrecí una actividad opcional, una cena tradicional catalana en casa de una amiga mía que es cocinera. Mi sorpresa fue que casi todos se apuntaron y disfrutaron de lo lindo».

Después del rotundo éxito de la primera edición, a finales de octubre del 2018 nuevos turistas gastronómicos estadounidenses volverán a Barcelona para degustar todos sus rincones.