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Pon a prueba tus ideas

Es básico aprender de lo que nos ha pasado, superar nuestros prejuicios, innovar con seguridad y saber sacar partido de los buenos problemas: ¿su empresa es buena? ¿Está preparada para la resolución de problemas? Los problemas no solucionados tienen altos costos para los negocios
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l 2019, año que hemos empezado a cruzar como si de un territorio se tratara, va a ser un tiempo marcado por el ascenso de populismos radicales, el punto de inicio de una nueva recesión económica y las elecciones europeas condicionadas por el Brexit. Este contexto de incertezas y dudas orientará nuestro estado de ánimo hacia el pesimismo; un pesimismo que, como unas gafas de cristales negros, no deja ver que el mundo, a pesar de lo que se piensa, va mucho mejor que hace veinte años y que vivimos una época donde es más fácil reinventarse, tanto en el plano personal como profesional.

Las soluciones activas suelen ser resultado de iniciativas creativas como invitar a personas externas a la empresa a valorar el problema, definir el problema por escrito o analizar las excepciones positivas al problema que implica abrirse a otras ideas

La prestigiosa revista Harvard Business Review dedicaba uno de sus últimos números a establecer doce grandes ideas para reinventarse. Son doce ideas o principios para pasar de la parálisis y rutina a la acción y el cambio. El título del número no puede ser más directo: Lo esencial en 2019, 12 grandes ideas para reinventarse. Entre las propuestas destaca que es básico aprender de lo que nos ha sucedido, superar nuestros prejuicios, innovar con seguridad y saber sacar partido de los buenos problemas. Lo más relevante de sus observaciones aparece en la última propuesta, donde hace la siguiente pregunta: “¿Su empresa es buena/está preparada para la resolución de problemas?”. El 85% de las personas a las que se consultó respondió que los problemas no solucionados tienen altos costes para sus negocios.

Ver las cosas de otro modo, en positivo, también implica interiorizar que el mundo no va a la deriva ni al colapso, sino que va mejor de lo que pensamos: todos tenemos una absoluta visión equivocada del mundo

La causa se debe a que se tiende a sobrepasarse/excederse en los procesos de diagnóstico con un exceso de reuniones diarias. Las soluciones activas suelen ser resultado de iniciativas creativas como invitar a personas externas a la empresa a valorar el problema, definir el problema por escrito o analizar las excepciones positivas al problema que implica abrirse a otras ideas. Lo interesante de las propuestas de Harvard Business Review es que canalizan un mal problema para que suponga y represente un resultado positivo. La propuesta pretende favorecer abordar el problema de modo que permita avanzar hacia una solución y no provocar un bloqueo que genere inmovilismo. Reinventarse supone afrontar los conflictos como forma de actualizar nuestra respuesta. Se trata de pasar del pesimismo (no hay solución) al pragmatismo (hay siempre una posible solución).

Ver las cosas de otra forma, en positivo, también implica interiorizar que el mundo no va a la deriva ni al colapso, sino que va mejor de lo que pensamos. El libro Factfulness de Hans Rosling es un claro exponente de esta propuesta basada en no dejarse cegar por los prejuicios, ni por la información sesgada de los medios de comunicación, ni por el miedo para poder percibir las cosas como son. Somos conscientes de que la esclavitud legal (donde el trabajo forzoso es legal o practicado por el estado) solo se permite en tres países; de que se ha reducido el impacto de los desastres petrolíferos que afectan al medio ambiente pasando de seiscientos treinta y seis mil toneladas de vertidos de petróleo en el año 1979 a seis mil toneladas en el 2016; de que prácticamente se han erradicado los casos de viruela en el mundo desde el año 1979; de que se ha pasado de un 28% de casos de desnutrición en el mundo en 1970 al 11% en el 2015 o de que la explotación infantil en niños de entre 5 a 14 años ha descendido del 28% en 1950 a un 10% en el 2012. Los datos expuestos no se corresponden con la ilusión global percibida de que el mundo va encaminado al desastre. Hans Rosling nos pone a prueba y establece que caminamos en nuestras vidas con absoluta ignorancia sobre aquello que nos rodea. La ignorancia afecta a todo el mundo, incluso a aquellos que son considerados expertos en la materia. El autor advierte que, tras preguntar a expertos a través de un cuestionario sobre cuál es la situación de cuestiones como la pobreza, los problemas ecológicos, la educación, el avance de la democracia o el calentamiento global en el planeta, llegó a la siguiente conclusión: “uno de los peores resultados se obtuvo de un grupo de premios Nobel e investigadores médicos. Por lo que parece, todos tenemos una absoluta visión equivocada del mundo”.

Sirvan estas dos propuestas editoriales para insistir en el hecho de que en el 2019 debería prevalecer una mirada más positiva de nuestra realidad particular y general. Solo apelando a los datos y no a nuestros prejuicios o falta de juicio podremos dejar de estar sometidos a un determinismo hueco y deformador de la realidad. El mundo o nuestras empresas  no van mal por lo que intuimos sino por lo que sabemos; y lo que sabemos hoy es que tenemos los datos suficientes para pensar que se puede afrontar el futuro con más optimismo.