El Ámsterdam de los ‘amsterdammers’

Igual que ocurre en Barcelona, los habitantes de Ámsterdam transitan por una ciudad paralela a la que abarrotan los turistas, que cuenta con sus propios bares, terrazas, parques, cines y restaurantes. Este es el mapa de lugares de quienes realmente viven la ciudad.

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eambulando por el barrio del Jordaan (1) y la parte oeste del anillo de canales, parece imposible estar en el mismísimo centro de una gran capital europea. Con banda sonora de bicicleta y timbre y un decorado de casas mirándose en el agua, nadie diría que, a poco menos de un kilómetro, las riadas de turistas erran por el Barrio Rojo mientras tranvías, coches y peatones se interpolan frenéticamente en la plaza Dam. Aquí, el ritmo es tranquilo: los amsterdammers compran en las tiendecitas de diseño de las 9 straatjes (9 calles) (2) y, con sus conquistas ya en la bolsa, se sientan a sorber te, café o cerveza en alguna de las breves terrazas esquineras. Los sábados y lunes por la mañana, la vida se concentra en el Noordermarkt (3): un mercado callejero donde igual compras verdura orgánica kilómetro cero que un abrigo vintage recién salido de una película de espías.

Algo más al sur, en la calle Utrechtsestraat (4), los buscadores de tesoros musicales pasan las horas en Concerto (5), una tienda de discos histórica de cinco plantas donde las horas se diluyen revolviendo entre cajas de CD y vinilos nuevos y descatalogados.

Para todo lo demás, el place-to-be de Ámsterdam es el barrio De Pijp (6). Allí, las mañanas están hechas para deambular por el mercado Albert Cuyp Markt (7) entre puestos de flores, quesos, comida fresca y cachivaches. Los más golosos compran bolsas de stroopwafels –galletas artesanas rellenas de caramelo– y, sobre las 12, las colas comienzan a formarse alrededor de los puestos de pescado. Todos quieren comer haring –arenque crudo servido con cebolla y pepinillos en pan de frankfurt– o kibbeling –trozos de pescado rebozado y frito– y poder seguir paseando. Curiosear en las tiendecitas de accesorios de la calle Gerard Doustraat (8) o tomar café en sitios de moda como el Coffee & Coconuts (9) son siempre un buen plan de tarde.

LUGARES INSÓLITOS PARA LA VIDA ORDINARIA

Hay cines en Ámsterdam en los que el simple hecho de entrar es ya una experiencia cinematográfica. El Tuschinski (10) es el más extraordinario de todos ellos: una locura art-decó construida en 1921 donde el cine no sólo se ve, se respira. El impresionante vestíbulo forrado de tapices y frescos es sólo un aperitivo del placer sensitivo que produce sentarse en su patio de butacas. Además, cada primavera, su pantalla habla español durante el Amsterdam Spanish Film Festival. El EYE (11) es la otra cara de la moneda. Hogar de la filmoteca y del archivo nacional de cine, esta sala-museo emerge sobre las aguas del río IJ con su imponente perfil arquitectónico, blanco y dinámico, y hace gozar por igual a las retinas de los cinéfilos y a las de los amantes de la arquitectura contemporánea.

En Ámsterdam, el antiguo depósito de tranvías es hoy el mayor mercado gastronómico de la ciudad, el Foodhallen (12), con más de 20 puestos de street-food, vinos y cervezas. También el antiguo molino De Gooyer cambió su función y dejó de producir harina para convertirse en hogar de la cervecería artesana Brouwerij’t IJ (13), un clásico amsterdammer. Por las noches, es fácil acabar en el Melkweg (14), una antigua fábrica de leche reconvertida en local cultural donde, además, se puede salir de fiesta hasta la madrugada. Otro icono nocturno es Paradiso (15): una sala de conciertos que primero fue iglesia y que, en sus 40 años de historia, ha oído tocar a grandes como David Bowie, The Rolling Stones o Nirvana.

Las mañanas de domingo son para ir al parque y el destino favorito es siempre Westerpark (16). Este terreno antiguamente contaminado que fue fábrica de gas durante casi 100 años es hoy el espacio verde preferido para pasear o hacer deporte sin tener que ir esquivando turistas. En uno de sus antiguos edificios fabriles se encuentra el emblemático Pacific Parc (17), un acogedor local donde igual desayunas que bailas (abre ininterrumpidamente de 11 de la mañana a 4 de la madrugada). Aquí, las fábricas abandonadas siempre dan mucho de sí.

GEZELLIGHEID JUNTO AL AGUA

En Holanda, las situaciones agradables son gezellig. Los holandeses son disfrutones y, en Ámsterdam, la gezelligheid (la sensación de estar a gusto) puede sentirse a menudo –especialmente cuando hace buen tiempo– cerca del agua. Al fin y al cabo, la ciudad tiene alma de puerto: el agua discurre por sus calles con la misma naturalidad que las bicicletas. Aunque cualquier orilla es buena para sentarse y mecer las piernas sobre un canal, hay lugares en los que el placer de su presencia se incrementa. En la terraza del Café de Jaren (18), por ejemplo, los barcos se deslizan plácidamente sobre el Amstel y aparecen y desaparecen por detrás de la taza de café. Más al norte, muy cerca de la estación central de tren, los canales dibujan el perfil de la gran terraza del Hannekes Boom (19) y amplifican la euforia de sus visitantes en los días soleados.

Pero es el Pllek (20) quien mejor fusiona agua y gezelligheid. Mirando frente a frente a la ciudad desde la otra orilla del río IJ, el Pllek es un castillo de contenedores de barco convertidos en bar restaurante. Para llegar hasta él hay que subirse al ferry, cruzar el río zigzagueando entre barcos de carga y rodear los antiguos astilleros abandonados. En un día de sol, su terraza de arena fina es un hormiguero de vida y, cuando llueve, sus enormes ventanales filtran la luz plomiza creando una atmosfera como de videoclip de los noventa. Nadie dijo que un cielo gris tuviera que estar reñido con la gezelligheid y, mucho menos, en Ámsterdam.

Zonas de compras para paseantes

1. Barrio del Jordaan i “els 9 carrers”
2. 9 Straatjes
3. Noordermarkt
4. Utrechtsestraat
5. Concerto
6. Barri De Pijp
7. Albert Cuyp Markt
8. Gerard Doustraat
9. Coffee & Coconuts

Lugares insólitos para la vida ordinaria

Cines
10. Tuschinski
11. EYE

Comer y beber
12. Foodhallen
13. Brouwerij’t IJ

Salir de fiesta
14. Melkweg
15. Paradiso

Parque
16. Westerpark
17. Pacific Parc

Disfrutando sobre el agua
18. Cafè de Jaren
19. Hannekes Boom
20. Pllek