Barcelona, territorio experimental

La edición número XXIII del LEM (International Annual Experimental Music Meeting) arranca el 27 de septiembre con un concierto de Sergi Sirvent Trumpets Affairs en los cines Texas de la ciudad. La nueva aventura del pianista barcelonés (que en esta iniciativa toca la trompeta) destapa una agenda realmente intensa, con veinte actuaciones que tendrán lugar en nueve espacios de la ciudad. La nómina de artistas implicados en los diferentes proyectos que alimentan la programación sube hasta los 44 artistas de varias nacionalidades.

El 1 de abril de 1996, un grupo de cinco ciudadanos barceloneses vinculados a la escena musical firmaban el acta fundacional de Gràcia Territori Sonor (GTS), una asociación sin ánimo de lucro que, entre otros objetivos, pretendía fomentar «la proyección del distrito de Gràcia como territorio experimental europeo mediante el intercambio con los otros ámbitos musicales de la experimentación en Europa». Noble objetivo que, entre otras iniciativas, se ha ido concretando desde ese mismo año con el Festival LEM, que en su primera edición contó con la participación de músicos procedentes de Barcelona, ​​Cataluña Norte, Suiza, Japón, Portugal e Inglaterra.

La edición número XXIII del LEM arranca el 27 de septiembre con un concierto de Sergi Sirvent Trumpets Affairs en cines Texas de la ciudad. La nueva aventura del pianista barcelonés (que en esta iniciativa toca la trompeta) destapa una agenda realmente intensa, con veinte actuaciones que tendrán lugar en nueve espacios de la ciudad. La nómina de artistas implicados en los diferentes proyectos que alimentan la programación sube hasta los 44 artistas de diversas nacionalidades.

El músico y escritor Víctor Nubla, director artístico del festival, explica que «siempre procuramos presentar propuestas que el público no conoce, incitando a la gente a descubrir cosas. No somos un festival de músicos consagrados. Esto es como una cosecha, y lógicamente hay años mejores que otros, con más proyectos emergentes para poder mostrar».

Barcelona tiene una escena interesante y de nivel bastante alto en cuanto a los músicos no ortodoxos o explorativos

Propuestas como Sleaze Arte (la orquesta de guitarras y bajos del franco-polaco Kasper T. Toeplitz que actuó en la Sala Hipòstila del Park Güell en 1997); The Walter Thompson Orchestra con un montón de artistas barceloneses integrados a la formación del compositor norteamericano (2000); o los italianos Goblin, desgranando la banda sonora de la película de Dario Argento Suspiria el año 2014, son algunos de los grandes momentos vividos en el transcurso de estas dos décadas largas de festival. Un periodo, explica Nubla, en el que «ha habido varias renovaciones generacionales de público, lo que nos gusta mucho que pase. Lo notamos especialmente el año pasado y el anterior». La misma renovación, por cierto, que se ha experimentado en el sí de GTS, ya que en la actualidad nuestro interlocutor es el único superviviente del equipo fundacional.

Cartel del Festival LEM 2018

Los convenios que el LEM ha establecido en diferentes momentos con otros festivales de Cerdeña, Polonia, Portugal o Francia, han permitido no sólo que artistas de otros países puedan actuar en Barcelona, ​​sino que músicos locales con los que la entidad se encuentra en permanente interacción -otro día hablaremos de iniciativas como los Encontres en l’Espai-Temps que tienen lugar durante todo el año–, puedan mostrar sus creaciones en el continente. Sin caer en la autocomplacencia, Víctor Nubla considera que «Barcelona tiene una escena interesante y de nivel bastante alto en cuanto a los músicos no ortodoxos o explorativos«. Un ecosistema que, naturalmente, también queda reflejado en la programación del LEM 2018. Es el caso, entre otras propuestas locales, de Gemma Lloret, ex-teclista del grupo Ego:Trip, que tras cambiar los sintetizadores por el piano presentará el disco Sonder el próximo 13 de octubre en la sala Nota 79.

Una de las actuaciones de este LEM que ha levantado más expectativas es la de la compositora, artista sonora y multiinstrumentista checa Lenka Morávková. La artista mostrará su trabajo con el singular instrumento de cristal de bohemia que ella misma ha construido, siguiendo el modelo que los hermanos Bernard y François Bachet (ingeniero el uno, escultor otro) diseñaron 1952. Con su voz y el procesamiento electrónico de los sonidos del espectacular artefacto, Morávková ocupará el escenario del Auditorio del MACBA el día 11 de octubre. Otra de las grandes citas indispensables del festival es el concierto del polaco Zbigniew Chojnacki, acordeonista que ha trabajado con grandes improvisadores de su país como Michal Urbaniak, Zbigniew Namysłowski y Jacek Kochan. Aprovechando las posibilidades de la electrónica, Chojnacki desentrañará en el Centro Cívico Convent de Sant Agustí (5 de octubre) nuevas posibilidades de su instrumento, inspirándose en sonoridades tan cotidianas como el ruido del motor de un autobús o de una silla vieja. También es una excelente idea pasar por la sala Nota 79 el 19 de octubre por habérselas con Simone Weißenfels (piano y laptop) y Bert Stephan (trompeta y fliscorno). Dos músicos alemanes de ya larga trayectoria (ella en el mundo de la música improvisada y la contemporánea, él con el rock-fusión de DEKAdance) que desde hace una década hacen tándem ofreciendo unas sesiones sin red que han definido como «free jazz sin jazz». Poca broma.

[Simone Weißenfels & Bert Stephan, flh]

Fuera del segmento internacional de la programación, encontramos propuestas de artistas más próximos como el granadino Mar Pareja, miembro fundador de Lagartija Nick. Esta vez, Pareja viene a Barcelona (Almo2bar, 27 de octubre) para enseñarnos las canciones de su primer disco en solitario, Disonancia, que camina por el rock electrónico. Atención igualmente a Sara Fontán, que muchos recordarán de su etapa con Manos de Topo; a su paso por el bar Soda Acústico (6 de octubre), la artista de origen gallego presentará su nuevo proyecto personal, donde exprime las posibilidades del violín con el refuerzo de todo tipo de efectos procesados. Tampoco es cuestión de perderse el tradicional Ágape del LEM, una experiencia multisensorial que desde 2005 casa gastronomía, poesía y música. Este año, los protagonistas de este inusual banquete son el colectivo Mancebía Postigo, la poeta Maria Sevilla y el multiinstrumentista Oriol Luna, que os esperan el 14 de octubre en la venerable Casa Almirall de la calle Joaquín Costa.