Showcooking en el restaurante Tunateca. Imagen de la web del restaurante

Balfegó: más de un siglo entre atunes rojos

Con innovación constante y un sistema único de trazabilidad y transparencia durante todo el proceso, Balfegó ha conseguido ser un referente y llegar a los 50 millones de euros de facturación. Su última aventura ha sido la apertura del espacio gastronómico Tunateca en el centro de Barcelona. "Se trata del primer espacio del mundo dedicado en exclusiva al atún rojo, un concepto nuevo que agrupa degustación, cultura e información de esta especie", explican desde la compañía
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ace más de 30.000 años el hombre ya pescaba los atunes rojos que en primavera entraban en el Mar Mediterráneo por el Estrecho de Gibraltar, huyendo de lo que era su peor enemigo: las orcas. Desde hace 30.000 años, la pesca e ingesta de atún se ha extendido y, actualmente, el atún rojo (Thunnus thynnus) se ha convertido en un pez muy bien valorado que no ha estado exento de polémicas.

Como respuesta al peligro de extinción de esta especie, la Comisión Internacional para la Conservación del Atún del Atlántico (ICCAT) y la Comisión Europea tomaron cartas en el asunto, y entre 2006 y 2008, se acordaron una serie de medidas, entre las cuales reducir la cuota de pesca de atún rojo o el cierre de caladeros situados en el Atlántico este y el Mar Mediterráneo. No ha faltado la controversia, pero el Grup Balfegó, capitaneado actualmente por la quinta generación de pescadores de la familia, se ha sabido adaptar muy bien a las normativas vigentes y a los obstáculos legislativos hasta llegar a ser la compañía líder de España en captura, mantenimiento y comercialización de atún rojo. Y lo ha hecho combinando las actividades de pesca con la acuicultura, convirtiéndose en líderes en el sector, siendo cada vez más conocidos y más presentes en el territorio, sólo centrándose en imagen de marca, en un sector, el de la pesca, más bien tradicional y encasillado. ¡Chapeau!

Con una facturación anual aproximada de unos 50 millones de euros, los primos Manel Balfegó y Pere Vicent Balfegó y sus respectivas esposas, han dado un giro a la pesca tradicional de esta especie hasta convertirse en un modelo de gestión de referencia que, si va por este camino, posiblemente en un futuro se estudie en las escuelas de negocio.

“En una campaña, nuestras instalaciones acuícolas pueden llegar a acoger entre 11.000 y 12.000 atunes”, explican desde la compañía

PROCESO DE PESCA Y ALIMENTACIÓN

Con una flota de dos barcos de pesca de cerco y dos de pesca de palangre -además de dos barcas para trabajar en las instalaciones-, los Balfegó se dedican a pescar atún rojo en el mar Mediterráneo durante un mes -que empieza a finales de mayo-, pero suelen alcanzar la cuota de pesca asignada en menos de una semana. La pesca resultante es trasladada a instalaciones acuícolas (piscinas de peces) donde los atunes son alimentados únicamente con pescado azul hasta que haya comprador. Una vez hay comprador y el pedido está hecho, se sacrifican los atunes (¡nunca antes!) Con el proceso del ike-jime (sin sufrimiento) para asegurar la frescura del producto. De este modo, los atunes pueden ganar la masa óptima de grasa y se pueden vender durante todo el año en todo el mundo. “En una campaña, nuestras instalaciones acuícolas pueden llegar a acoger entre 11.000 y 12.000 atunes”, explican desde la compañía.

Actualmente, su mercado se centra en Japón (32% de las ventas totales); España, con el 27% de las ventas; los Estados Unidos, con el 24%; y en menor medida el Reino Unido (6%), Alemania (2%) e Italia (2%).

Estas piscinas llenas de atunes se encuentran a 2,5 millas náuticas -unos 5 kilómetros- de la costa de l’Ametlla de Mar (La Cala, para sus habitantes, en el Baix Ebre), el pueblo que ha visto nacer y crecer la familia Balfegó. La vinculación que tienen con el territorio es muy importante, por eso sus instalaciones se encuentran allí.

Sin embargo, el pasado 22 de junio se quemó la nave de procesamiento de atún rojo de 4.500 metros cuadrados del municipio y que emplea a unas 200 personas e indirectamente a 200 personas más. Aunque desde el día siguiente se siguió trabajando y al cabo de tres días del incendio ya se sirvieron con normalidad el 90% de los pedidos, desde el grupo están rehabilitando una nave: “El objetivo final, sin embargo, y con el que estamos trabajando, es la reconstrucción de la nave quemada, que se prevé que esté lista dentro de unos dieciocho meses”, explica un portavoz del Grupo.

MÁS ALLÁ DE LA COMERCIALIZACIÓN

Pero los Balfegó no sólo se dedican a la pesca, captura y comercialización del atún rojo, sino que han creado toda una experiencia en torno a esta especie. De esta manera, aprovechan todos los recursos de los que disponen y sacan de ellos el máximo rendimiento. Un claro ejemplo es el Tuna Tour. La experiencia, iniciada en 2012, lleva pasajeros a bordo de un catamarán propio -que admite hasta 69 personas- a las instalaciones acuícolas del grupo donde están los atunes alimentándose. En una piscina de estas instalaciones -de 50 metros de diámetros y una profundidad de 35 metros, donde se pueden encontrar unos 400 ejemplares de 2,5 metros de longitud de media y 250 kg de peso cada uno- los más atrevidos pueden bañarse y nadar entre atunes que quién sabe si algún día se comerán. Este 2018, desde el mismo grupo prevén que 20.000 personas disfruten del Tuna Tour.

Además, desde Balfegó han impulsado la divulgación y el conocimiento de la Thunnus thynnus desde diferentes ámbitos. Una estrategia de marca muy bien pensada que, por supuesto, ha dado sus frutos.

Su última aventura ha sido la apertura del espacio gastronómico Tunateca en el centro de Barcelona. “Se trata del primer espacio del mundo dedicado en exclusiva al atún rojo, un concepto nuevo que agrupa degustación, cultura e información de esta especie”

Desde los inicios de esta nueva etapa, capitaneada por los primos Balfegó, han impulsado libros y guías básicas de divulgación sobre el atún rojo del Mediterráneo, algunas publicaciones realizadas conjuntamente con la Fundació Alícia.

Otras acciones de marketing que han realizado han sido impulsar talleres y cursos de cocina y aliarse con chefs de primer nivel, como Martín Berasategui (8 estrellas Michelin), con el que realizaron el cortometraje Mar de somnis, una vida entre tonyines roges (Mar de sueños, una vida entre atunes rojos) y que les sirve de embajador.

Pero no todo acaba aquí, y su última aventura ha sido la apertura del espacio gastronómico Tunateca en el centro de Barcelona. “Se trata del primer espacio del mundo dedicado en exclusiva al atún rojo, un concepto nuevo que agrupa degustación, cultura e información de esta especie”, explican desde la compañía.

Atún rojo, del U.S. National Oceanic and Atmospheric Administration

Los planes de futuro y la innovación marcan esta compañía que se ha convertido en la primera empresa del sector que, aparte de ser sostenible, tienen un sistema de trazabilidad único que gestiona electrónicamente documentación de captura durante toda la fase de pesca, transferencia, enjaule, transformación y comercialización. Un proceso de transparencia que incorpora, incluso, a observadores internacionales en los barcos cuando salen a pescar. Se trata de un claro ejemplo, pues, de cómo transformar e innovar en un sector tradicional y con mucha importancia en nuestro país, el de la pesca.