Agenda cultural mundo febrero 2019

AGENDA CULTURAL
por JACOBO ZABALO

Una selección mensual de conciertos,
artes escénicas y exposiciones.

MÚSICA Y 
ARTES ESCÉNICAS

MÚSICA Y ARTES ESCÉNICAS

 01 / 02 / 19 

Daniil Trifonov

Viena, 23 de febrero

Si hubiera que nombrar al pianista del momento, muchos optarían por Daniil Trifonov, un intérprete que atesora las mejores cualidades de los virtuosos del teclado pero además -a modo de suplemento no siempre presente en aquellos- una asombrosa inteligencia en lo que respecta a la gestión de su propia capacidad técnica, que se evidencia en la claridad de la digitación. También en el desentrañamiento de la coherencia interna de partituras que, pese a su complejidad, se abren al público, rehuyendo así la práctica de un tipo de virtuosismo que no evita el agolpamiento de notas, por momentos ininteligibles. En la fastuosa sala grande del Musikverein podrán oírse piezas de Beethoven, Schumann y Prokofiev, compositores con idiosincrasias marcadas, con el común denominador de haber potenciado la expresividad en sus piezas para piano solo a través de una intrincada gramática.

Gardiner's Schumann: Symphony No 3

Londres, 7 de febrero

Escuchar el Schumann sinfónico de John Eliot Gardiner puede suponer una suerte de revelación, un cambio en la habitual forma de asimilar la música del compositor romántico, tan a menudo reducido a los tópicos por su originalísima

manera -a veces inconexa o redundante, en apariencia- de evolucionar los materiales de sus obras. Además, abundan cambios abruptos de registro y efectos que con Mahler se entenderán desde la dramaturgia, pero que en la primera parte del XIX resultan aún más sorprendentes. En el auditorio del Barbican, Gardiner enfatizará precisamente esos contrastes tímbricos y rítmicos con ataques certeros y vehementes, que no son completamente caprichosos ni meras respuestas emocionales, en su lectura de la Sinfonía nº3, “Renana” al frente de la London Symphony Orchestra. Se trata de un concierto sumamente interesante, pues el programa se completa con una Obertura de Weber y, sobre todo, con el escasamente interpretado Concierto para violín y piano de Félix Mendelssohn. Una obra dinámica y fresca -confeccionada a la casi ofensiva edad de 14 años- en la que instrumentos tan distintos se interrelacionan maravillosamente en la búsqueda y fundamentación de un equilibrio que a su vez impone a la orquesta de cuerda que acompaña sus aventuras, y que recuerda al del no tan lejano clasicismo, incluso si el énfasis de las respectivas voces es el típicamente decimonónico, ya presente en Beethoven. El entendimiento entre Isabelle Faust y Kristian Bezhuidenhout, colaboradores habituales en los principales escenarios de todo el mundo, está asegurado para disfrute de los asistentes. Son intérpretes reconocidos por su exquisita sensibilidad y por una técnica que acepta con gusto cualquier tipo de desafío interpretativo. Tres días después, el diez de febrero, John Eliot Gardiner se volverá a subir al podio del Barbican para dirigir la Primera sinfonía de Schumann, apodada “Primavera” por la sugestiva espontaneidad y exuberancia de los motivos que proliferan desde el primer movimiento, y uno de los conciertos para piano más extensos y trabajado de Ludwig van Beethoven, el Concierto nº1 en do mayor, op. 15(compuesto, en realidad, después del históricamente considerado “segundo”), que Piotr Anderszewski encarará en el papel solista.

Exodus: De Dioses y Reyes

Madrid, 8, 9 y 10 de febrero

Muchos alicientes convergen en el concierto de la Orquesta y Coro Nacional de España en el segundo fin de semana de febrero, comenzando por la figura que se ocupará de la dirección, y siguiendo por el programa.

William Christie es uno de los especialistas en Música Antigua más internacionalmente aclamados, conocido por el público de nuestras latitudes por sus conciertos al frente de su conjunto Les Arts Florissants, responsables de grabaciones que han merecido los máximos reconocimientos por sus versiones del repertorio barroco. Un reto de gran interés, por tanto, el inherente a ponerse al frente de una orquesta no especialmente acostumbrada a los criterios de las lecturas de época -ataques precisos, sin vibrato y una vivacidad rítmica que requiere de la flexibilidad de un conjunto reducido en efectivos- que serán los aplicados para la interpretación de las piezas escogidas, todas ellas obras de Friedrich Häendel. Además de los Concerti Grossi nº 6 y 7, se podrán escuchar una selección de números corales de Israel in Egypt y otras piezas festivas, compuestas por encargo y con propósitos de celebración, como las Coronation Anthems, en ocasión de la coronación del rey Georges II de Gran Bretaña. Piezas más o menos familiares, pero siempre brillantes y magnificentes, entre las cuales hemos de destacar una, cuyo título se conocerá menos que la melodía prioritaria, acaso reminiscente para los amantes del futbol. No en vano se cree que el himno de la Champions League se inspiró en la Coronation Anthem nº 1, Zadok the Priest.

WIENER PHILHARMONIKER & LEONIDAS KAVAKOS: MOZART

Amsterdam, 26 de febrero

La programación del Concertgebouw de Amsterdam está a la altura de la historia de la sala, y no es poco decir. Lo cierto es que parece difícil resistirse a recomendar uno o dos eventos cada mes, pues los intérpretes que la visitan están entre los más solicitados internacionalmente,

y presentan programas de gran interés, sin necesidad de buscar algun tipo de coherencia ajena a las obras, cuyo calibre es de por sí justificación suficiente. Curiosamente en febrero coinciden los hermanos Fischer, Ádám e Iván -ambos directores de orquesta- en conciertos muy distintos en términos de contenido, y sin embargo comparables por la fiabilidad de las orquestas que respectivamente lideran. El segundo, al frente de la Budapest Festival Orquestra y del sensacional RIAS Kammerchor, se enfrenta el 13 de febrero a un repertorio exclusivamente centrado en la producción de Stravinsky, incluyendo obras tan fundamentales como la Sinfonía de los salmos o, sobre todo, la “explosiva”-precisan los organizadores- Consagración de la primavera. Ádám Fischer, por su lado, actuará junto al violinista Leonidas Kavakos -eventualmente director, él mismo- trece días después para ofrecer el concierto que aquí se recomienda, y que habrá sido interpretado tres días antes, a su vez, en el Musikverein vienés. El programa consta de uno de los conciertos para violín de Mozart más brillantes, su grandiosa última sinfonía (“Júpiter”) y otra pieza de gran interés, en este caso obra de su amigo Haydn. Nos referimos a la Sinfonía núm. 97, perteneciente al ciclo de las sinfonías londinenses y, por tanto, representativa de la culminación de su arte sinfónico.

Jordi Savall. Le Concert des Nations

Nueva York, 21 de febrero

Pocas salas de conciertos son tan míticas como el Carnegie Hall, lugar de consagración internacional de artistas de todo signo, al que vuelven algunos de los grandes, cada cierto tiempo. Jordi Savall y su círculo más cercano de intérpretes

han preparado un concierto que recuerda precisamente al comienzo de su reconocimiento internacional. La presentación, en la web, señala que “cuando la película Tous les matins du monde se estrenó hace casi 30 años, la música para viola de gamba de dos compositores franceses, Jean de Sainte-Colombe y Marin Marais, fue presentada a un público más amplio. Si bien la representación de Marais por Gérard Depardieu fue fascinante, Jordi Savall proporcionó la "voz" musical del compositor e introdujo la asombrosa y bella música del Barroco francés a muchos. Savall y su conjunto Le Concert des Nations interpretaron la música de la banda sonora, y regresan a este repertorio sublime en un concierto que presenta música poética para instrumentes de cuerda en solitario y en conjunto, bailes elegantes, piezas de carácter dramático y más”.

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EXPOSICIONES

EXPOSICIONES

 01 / 02 / 19 

Jørn Utzon Horisont

Copenhague, hasta el 10 de marzo

Además del diseño danés, internacionalmente reconocido, no son pocos los arquitectos de ese país nórdico que han dejado huella. John Utzon es uno de ellos, responsable de un edificio icónico, indeleblemente vinculado a Sidney. Incluso quienes no han estado in situ pueden reconocer la ciudad a raíz de la silueta de la Ópera, impresa para siempre en la memoria por su forma característica. Por supuesto, la arquitectura no es un arte meramente exterior, escultóricamente explicable, sino que -en el sentido que recordó Bruno Zevi- su peculiaridad radica en la creación de espacios, en dar forma a una interioridad que puede ser habitada o empleada con diferentes finalidades.

El Museo de Arquitectura de Copenhague, en la exposición que se consagra a esta figura, da muestras de las influencias de Utzon mediante una generosa cantidad de materiales y testimonios gráficos que compiló a lo largo de sus muchos viajes, y que son relacionados con el diseño y construcción de algunas de sus obras realizadas. A modo de ejemplo, se explica que “Utzon se dejó influir por los templos y las formas de sus techos, que casi daban la impresión de flotar libremente sobre plataformas elevadas. Fue esta ilusión del techo flotante lo que él quiso recrear para la Ópera de Sydney”.

Miquel Barceló. Vida de Pulpo

Madrid, hasta el 30 de marzo

La expresividad cromática de Miquel Barceló, indomable y profundamente emparentada con la fluctuación de los fenómenos naturales -también en su inquietante materialidad- le permite ilustrar una “Vida de pulpo”, título de la exposición que ofrece la Galería Elvira González,

a su vez basado en un poema del propio Barceló (“Llevaría una vida de pulpo / De noche comiendo cangrejos y gambas / Y en las horas de sol, dentro de las barracas”). Una exposición que “alude al vínculo de Barceló con el mar, con su naturaleza y su fauna, y con la relación del ser humano y las aguas. Una visión romántica y desoladora. Inquietante mar tormentoso que parece prever el momento en el que vivimos. Algunas barcas con seres humanos y alguna barca vacía en mitad del mar”, explican en la galería. En el catálogo editado en ocasión de la exposición se plasman algunas páginas del cuaderno personal de Barceló, en que pueden leerse pensamientos relacionados con su cotidianidad, así como también otros de gran calado estético, reflexiones en torno a la génesis y el sentido de sus obras.

EDWARD BURNE-JONES

Londres, hasta el 24 de febrero

La Tate Britain ofrece una exposición dedicada a un pintor quizá poco conocido en nuestras latitudes, a pesar de ser su estética absolutamente reconocible.

Se aprecia su pertenencia al movimiento prerrafaelita -que era, de hecho, una hermandad secreta- por el estilismo de las figuras, inspirado en los pintores del primer Renacimiento italiano, y por la ascendencia del simbolismo del artista Dante Gabriel Rosetti, uno de los autores de referencia. Burne-Jones viajaría a Italia junto a John Ruskin, artista e influyente teórico del arte, para contemplar tablas de maestros del trecento y quattrocento y admirar la paradójica dimensión de un pasado en ruinas y no obstante estéticamente inigualado. La celebración de las formas y el gusto por la decoración son evidentes en las obras de este autor, que “repudió la visión industrial de la era victoriana, buscando por el contrario inspiración en el arte medieval, la religión, los mitos y las leyendas”, recuerdan desde la Tate Britain. En este sentido, precisan que Burne-Jones “realizó obras espectaculares, que representan a los caballeros de Arturo, héroes clásicos y ángeles bíblicos en formato pintura, así como en vitrales, bordados, joyas y más. Con su amigo William Morris, fueron pioneros del movimiento Arts&Crafts, que tenía como objetivo ofrecer diseños hermosos a un público amplio”). En tiempos de la revolución industrial, en un contexto de positivismo científico y productividad fabril, Burne-Jones vuelve a la mentalidad mítica, la imaginación y el lirismo de los poetas y literatos. Hasta el 24 de febrero en la Tate Britain podrán descubrirse 150 objetos que evidencian la búsqueda y plasmación de una belleza que eventualmente se sugiere como perdida, suscitando una forma dulce de melancolía. Pensamos, por ejemplo, en un lienzo como “Love among the Ruins”.

Art and China after 1989

San Francisco, hasta el 24 de febrero

El Museo de Arte Moderno de San Francisco recoge en su exposición Art and China after 1989: Theater of the World una interesante muestra de propuestas que amenazan con romper cualquier imagen prototípica del gigante asiático.

Transgresor e iconoclasta, el arte producido a partir de los hechos de la plaza de Tiananmen en 1989 empleó formatos diversos para dar a conocer al mundo visiones alternativas. Visiones en absoluto homogéneas o alineadas con el discurso oficial evidencian las transformaciones sociales que tendrían lugar hasta la actualidad, con una voluntad de denuncia o, cuanto menos de cuestionamiento de lo establecido. “La exposición examina representaciones basadas en conceptos, pinturas, fotografías, instalaciones, videos y proyectos comprometidos socialmente que cuestionan el consumismo, el autoritarismo y el rápido desarrollo que transforma a la sociedad. También el papel de China en el mundo, colocando sus experimentos firmemente en un contexto histórico-artístico global. Los artistas actúan como escépticos y catalizadores de los cambios masivos que se desarrollan a su alrededor, y su trabajo continúa inspirando nuevas ideas en un momento en que las cuestiones de identidad, igualdad, ideología y control tienen una relevancia acuciante”. Entre los artistas concertados -no podía ser de otro modo- se podrá apreciar la obra del polémico Ai Weiwei.

LE CUBISME

París, hasta el 25 de febrero

El cubismo, uno de los movimientos de vanguardia más influyentes para la evolución del arte del siglo XX, supuso una nueva forma de concebir el espacio en el interior de las obras y la manera de relacionarse con ellas desde la perspectiva del espectador,

transformando el concepto mismo de representación pictórica y abriendo el camino a un tipo de expresividad no necesariamente figurativa. El Centre Pompidou de París, especializado en este tipo de arte, ofrece una exposición protagonizada por los pioneros Georges Braque o Picasso, así como por otros grandes nombres que los siguieron, entre los cuales Fernand Léger y Juan Gris. "La exposición -explican los organizadores- destaca así la riqueza, inventiva y abundancia de este movimiento, que no se limita únicamente a la geometrización de las formas y al rechazo de la representación clásica. En su investigación radical y en la energía creativa de sus miembros se encuentra la fuente del arte moderno”. Con orgullo, se reivindica el carácter fundamental de una exposición enjundiosa, la primera en Francia desde 1953 que se centra monográficamente en el cubismo, y que puede visitarse hasta el 25 de febrero.

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